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martes, 1 de mayo de 2018

CARLOS GATTI


GATTI, CARLOS

Artista Plástico

Carlos Gatti, Rosario (1939, abril 2018).
Desde 1962 a 1966 concurrió al taller del pintor Juan Grela, donde realizó estudios, fundamentalmente de Pintura.

Estudió en Escuela Industrial Superior de Rosario.
Desarrolló además estudios en ciencias, doctorándose en Bioquímica en Universidad Nacional del Litoral y trabajo como Profesor Titular dedicación exclusiva docente e investigador en la Universidad Nacional de Rosario.
















*"Botellas", pintura, 1887

Desde 1964 llevó a cabo regularmente exposiciones individuales o compartidas en Rosario, Santa Fe, Buenos Aires y Granada (España).
Además de la Pintura  realizó, dibujos, cuadro-objeto, objetos, estructuras primarias e instalaciones.
Participó en numerosas exposiciones colectivas en distintas ciudades del país (Rosario, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Paraná, Mar del Plata, etc.), en Pisa (Italia) y París (Francia).








*"Tazas colgadas", pintura

Formación con Juan Grela
“Mi principal aprendizaje formal en el campo de la plástica lo realicé en el Taller que el maestro Juan Grela por entonces en Bv. Rondeau casi esquina Independencia (actual Vila), en el barrio Alberdi de Rosario.

Grela ofrecía la oportunidad de una formación integral. A la completa gama de lecciones y ejercicios se agregaban discusiones, análisis de reproducciones y lectura de textos de su extensa biblioteca, análisis de obras en Museos, visitas a maestros locales, exposiciones colectivas en primer término y finalmente individuales en la galería El Taller, especialmente dispuesta para ello.






*"Tazas azules", pintura

Formación con Juan Grela

En 1966, participa de una muestra colectiva  “Artistas jóvenes de Rosario” en "Galería Proar" de Buenos Aires.

Ese mismo año una Instalación individual:“La jaula”, en Galería Carrillo de Rosario.

        





*"El Amor en las plazas secas", pintura 45 48 Cm, año 1987

A la completa gama de lecciones y ejercicios se agregaban discusiones, análisis de reproducciones y lectura de textos de su extensa biblioteca, análisis de obras en Museos, visitas a maestros locales, exposiciones colectivas en primer término.
Y finalmente individuales en la galería “El Taller”, especialmente dispuesta para ello.








*"Atardecer en la plaza", pintura. 

Estas muestras incluían catálogos con grabados de otros alumnos, y se designaba también a alguien que debía comentar la muestra, con una discusión general final. No faltaba, por supuesto, el “vernissage” de rigor en las inauguraciones”.- C. Gatti.






*"El amor en la plaza seca bajo el reloj", pintura. 0,45 x 0,48; año 1987.

Analizando la obra de Carlos Gatti
Insertado en una activa generación plástica vanguardista en Rosario, que había sido formada y participaba de los mismos talleres, espacios de reuniones, exposiciones y salones, muchos vinculados a la acción de la agrupación “Tucumán Arde”.
En simultaneidad los artistas de Buenos Aires muchos relacionados con los de Rosario, expresaban sus experiencias en las muestras del “Salón Di Tella”.





*"Camino rural". Pintura, 1992. 

La tiranía militar, que padeció nuestro país por entonces, comenzó a expandir el miedo y temor a través del control, y la censura impidiendo la libre expresión de algunos artistas cuyas obras priorizaban el compromiso con una temática, político-social.

Un amplio sector de la plástica del país tras ciertos replanteos respecto a la restricción e imposibilidad de producir obras con lenguajes cuestionados, llegó a la conclusión que de este modo la producción carecía de sentido y valor; dejando por varios años de lado el quehacer plástico.- Arnoldo Gualino





*"Campo Alambrado", Pintura, 1995.

Aspectos de su Obra

“Comencé a exponer en la década de los 60’. Los años 60’, como es bien sabido, se caracterizaron por una efervescencia evolutiva que nos llevó, a algunos de los alumnos del Taller de Grela, a experimentar con las propuestas de los diversos “ismos” que se sucedieron en la segunda mitad del siglo XX.
Pasamos así de la pintura abstracta, cuadros de grandes dimensiones con aplicaciones de collage y pintura industrial, a los cuadros-objeto en los que se invadía parcialmente la tercera dimensión, a los objetos y a otras estructuras ya definidamente tridimensionales a las que se adjudicó la denominación de “estructuras primarias” según el modelo del “minimal- art”, pero que en realidad hoy día serían, en muchos casos, muy probablemente identificadas como “instalaciones”.





*"Aires rurales", pintura 100 x 0,80, año 1996.

Los pasos siguientes fueron las obras de acción como los happenings, que derivaron finalmente en obras de fuerte contenido político de las que “Tucumán Arde” constituyó el paradigma.

En este período produje obras de los distintos tipos (a excepción de las de acción) que en su mayor parte fueron destruidas, quizás como consecuencia de haber arribado, al final del mismo, al cuestionamiento de la validez del arte tal como lo conocíamos, en lo que se llamó “La muerte de la Pintura”, referida esencialmente a la pintura de caballete.





*Soledad de los campos", Pintura 1997

Después de la “muerte” de la pintura a fines de los ’60, mi necesidad de expresarme gráficamente me llevó a intentar una serie de obras que pretendían tener un cierto contenido crítico.
El medio elegido para realizarlas fue entonces un medio alejado del material convencionalmente usado en la pintura “de caballete”: el esmalte sintético.
La figuración utilizada era de corte historietístico y los formatos y diseños cercanos al póster publicitario.






*"Llegarán las mansas lluvias". Tela cosida, 1997.

Se pintaron con una intención de transmitir al espectador un mensaje de crítica social totalmente explícito, de carácter panfletario.
Fueron expuestas en muy escasas ocasiones. Luego de un tímido regreso a la pintura al óleo a principio de los años ’80, el trabajo con naturalezas muertas de corte clásico me llevó a un interés por pintar objetos, especialmente de vidrio, con sus atrayentes transparencias y sombras, en tamaños grandes y enfoques no tradicionales. 





*"Montecito otoñal", pintura, 1999

Una muestra de estas obras fue comentada por Rubén de la Colina.
Como una suerte de “objetos urbanos”, las “plazas secas” atraen también mi atención por su atmósfera metafísica, con presencia de monumentos y ocultos amantes, pequeña serie esta que denominé “El amor en las plazas secas”.
Durante este período cambié el óleo por la pintura acrílica, que usaría en adelante”. 






*"Campos verdes, pintura, 1997

Gatti, habla de Gatti
“En los últimos años mi forma de trabajar fue aplicada a lo que comenzó como un intento de pasar, después de haber tocado el tema del paisaje, a lo que podríamos llamar un “paisaje urbano”.
Resultó un “paisaje” de relaciones establecidas a través de miradas entre personajes, incluido el espectador, y de relaciones entre espacios interiores y exteriores (¿físicos, psicológicos?...), donde aparecen temas como la seguridad, el encierro, la intimidad y un aire de deterioro generalizado que se me aparece como una referencia al aquí y ahora que vivimos.




*Invocación a la lluvia, pintura, 1995

Por ello, una muestra de estos trabajos en el 2000 se llamó “El juego de las miradas”, comentada también por Rafael Sendra en el catálogo de la muestra.
El trabajo de estas obras es también marcadamente artesanal.
Se trata de obras que no admiten marco en la mayor parte de los casos, con inclusiones de trozos de molduras y retos de madera, tallado del soporte de “fibro-fácil” en algunos casos, y utilización de pintura acrílica”.- Carlos Gatti.






*"El amor en las plazas secas a la luz de la Luna", pintura sintética, 0,62x85Cm.

Período de inactividad Plástica
En este texto, Gatti, manifiesta tras un período de silencio el retorno a la actividad.
       “Luego de un tímido regreso a la pintura al óleo a principio de los años 80’, el trabajo con naturalezas muertas de corte clásico me llevó a un interés por pintar objetos, especialmente de vidrio, con sus atrayentes transparencias y sombras, en tamaños grandes y enfoques no tradicionales.. .Como una suerte de “objetos urbanos”, las plazas secas atraen también mi atención por su atmósfera metafísica, con presencia de monumentos y ocultos amantes, pequeña serie esta que denominé “El amor en las plazas secas”. 
Durante este período cambié el óleo por la pintura acrílica, que usaría en adelante.” Carlos Gatti (Publicado en el libro “Respira, es Arte”; sobre los artistas rosarinos, año 2011, por Diana Terán).





*"La Fuente"; pintura

Las pinturas del período 1990-1999 se deben a un interés en reflejar el paisaje local (el río, la pampa húmeda...) a través de un lenguaje plástico personal, elaborado en esta etapa.
En el aspecto material incluyeron el collage y, sobre todo, telas cosidas y maderas pegadas, trabajadas de diferentes formas, para satisfacer una necesidad de construcción y trabajo manual, diríamos artesanal.
La serie: “Sobre cielos, tierras y aguas” de este período, de 1997, mereció un comentario en el Diario “Rosario 12” del 01/07/1997, redactado por Rafael Sendra.
Una muestra similar realizada en Santa Fe fue comentada en el Diario “Opinión” del 21/08/1998 por Domingo Sahda.




*"Indiferente", 100x100, 1998, Pintura y collage

Paisajes urbanos – Paisajes rurales – Plazas secas
Del 14 de Agosto al 28 de Septiembre de 2015 Gatti lleva a cabo una muestra retrospectiva titulada: “Vigencia del Realismo”.
La curaduría la llevó a cabo el Arquitecto e Historiador Rafael Sendra.
Al conjunto de obras se los agrupó según su temática y tratamiento en tres series: “Paisajes urbanos”, surgido en 1999 “Paisajes rurales” a mediados de 1990 y “Plazas secas”, a comienzos de haber finalizado la dictadura.
La obra de Gatti es una temática de compromiso con la realidad político-social nacional y del Mundo.
Aplica una solución técnica muy personal incorpora a la obra pictórica, elementos collage que otorgan una dimensión más realista materia-espacial.
Personajes solitarios semiocultos desde ventanas, desconfiados observan, el exterior. Las plazas secas, (construcciones de invención europea y absurda en nuestras latitudes por la rapidez que crecen los árboles), un rincón al que para Gatti lo utiliza por su significado; del vacío artificioso, frialdad geométrica del cemento y de la ausencia del pasto.
La resultante adquiere un carácter de pinturas metafísicas.






 *"La tierra como una herida", 100 x 0,75Cm. acrílico y collage.

“Los campos” según C. Gatti
De un lado el río, del otro los campos. Encima el cielo. Esa sería una somera descripción de “mi” paisaje.
El tema de los campos apareció en mi pintura casi simultáneamente con el del río.
Campos de la pampa húmeda, verdes de soja, amarillos de trigo, y arriba el cielo. ¿Cómo llevar este referente del paisaje local a la pintura?
Al igual que con el río, busqué un camino propio en la amplitud de posibilidades que el arte del siglo XX propone.
Utilicé entonces collages de distintos tipos (papeles, telas, maderas…), texturas táctiles y visuales, pintura aplicada de diversas maneras, etc.




 *"Intimidad amenazada", 100 x 100 Cm., año 1999

En ocasión de realizar en 1997 una muestra individual en la “Galería Arte Privado” de Rosario que denominó: “Sobre cielos, tierras y aguas”, Rafael Sendra, (docente universitario e investigador de historia del arte, especialmente del arte de Rosario, miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte), escribió para el catálogo apreciaciones como las siguientes:
”Son aspectos relevantes de la reflexión del artista, que le permiten conducir a través del tiempo y del espacio su básico interés por realizar una obra que canta la región y su gente -tomada como referente- y mostrarla desde la construcción imaginaria de su subjetividad.
De allí que Carlos Gatti diga que sus obras “…son el resultado de un lento proceso que comienza por una idea que tiene un alto grado de indefinición”.
La materia prima de sus “pinturas” está en un yacimiento cuya constante es la modificación y el caos; allí comienza, como un embrión, a desarrollarse la idea generadora.
A este principio le sigue una tarea artesanal que consiste en poner al imaginario una materialidad portante, elegir un plano de descarga -tela, chapadur, madera, cartones, texturas y colores, combinados- fijar los límites espaciales -tradicionales en “cuadro”, multiplicidad, agregación, desprendimientos, individual o en serie- con un trabajo manual de carpintero y tapicero.”




*"El visitante", 1999

Ha integrado jurados de salones de pintura y ha realizado otras actividades como charlas, visitas guiadas, presentaciones de muestras, etc. vinculadas a tareas de investigación y difusión, especialmente sobre pintura rosarina.
Han comentado críticamente su obra en distintos períodos Horacio Correa, Rubén de la Colina, Fernando Farina, Domingo Sahda, en especial Rafael Sendra y Beatriz Vignoli.
Se lo menciona en libros tales como “Cronología del Arte en Rosario” de Isidoro Slullitel, “Panorama de la Pintura Argentina Contemporánea” de Aldo Pellegrini, “La nueva pintura y la escultura en Argentina” de Romualdo Brughetti, “Arte, vanguardia y política en los años ‘60. 
Conversaciones con Juan Pablo Renzi” de Guillermo Fantoni e “Isidoro Slullitel. Entre la tradición y la vanguardia” de Rafael Sendra.
Participa con reproducción de una obra y texto en el libro bilingüe “Respira! es arte” (Respire! c’est l’art)” de Diana Terán, con pintores, escultores, fotógrafos y poetas, especialmente rosarinos.
Es coautor junto con el poeta Alejandro Pidello del libro “El misterio dividual” editado por Oroñópolis Editora (2016), libro que conjuga imágenes de sus cuadros intervenidas por AP quien incorpora diversos textos de su autoría creando así una entidad dividual según lo definido por Gilles Deleuze.
Poseen obras suyas el “Museo de Bellas Artes Juan B. Castagnino” de Rosario, “Amigos del Arte” de Rosario, la “Universidad Nacional de Rosario”, el “Museo del Dibujo y el Grabado “Guaman Poma” de Concepción del Uruguay, Entre Ríos; “Colección Slullitel” y otras colecciones particulares.


                               GALERÍA DE OBRAS de C. Gatti

                   * "Extramuros", acrílico-collage 80 x 90 Cm, año 1966


                 *"El ojo del amo" 100 x 100 Cm. Collage con telas.


                                    *"Restobar", Pintura-collage, año 1999


                       * "Reconstrucción del Ángel", pintura, año 2008.


                       *"Caída del Ángel", pintura, año 2008

           
                       *"Rompecabezas", pintura-collage, año 2009


                                *"Rompecabezas", pintura-collage, año 2009


Investigación, entrevista personal y textos: Prof. Arnoldo Gualino 

lunes, 29 de diciembre de 2014

LUCRECIA PELLEGRINI, Escultora



LUCRECIA PELLEGRINI
Escultora

Nacida en Argentina. Realizó en sus comienzos un aprendizaje por diferentes talleres relacionados con la cerámica.
Continuó con talla en madera con la profesora Eugenia Paino y el profesor Aldo Rossi, ambos docentes de la Facultad de Bellas Artes de Rosario.

Posteriormente estudió los procedimientos de la fundición en bronce.


Desde 1979 realiza exposiciones y envía sus obras a salones, obtuvo numerosos premios y reconocimientos provinciales y nacionales.







Ocupó cargo en instituciones artísticas y formó parte de diversas agrupaciones.

La madera es el material con el cual ha obtenido mayores satisfacciones, a partir del conocimiento de las posibilidades de cada madera.










Así expresa Lucrecia su actividad y la transformación del material en forma:

“Para despejar todo aquello que obstaculiza a la figura que está en su interior.

Una búsqueda compartida entre la idea y la materia.

Ideas que como un juego, se originan en mi mente; las atrapo y retengo en mi imaginación.






Luego elijo la madera, algarrobo, palosanto, quebracho, cedro.

Frente al rollo de madera cuando entro en su “duramen” percibo toda la fuerza y la resistencia del árbol, su fragancia.









Dejo a las herramientas seguir en libertad los caminos de las vetas y los nudos así comienza la trasformación de la madera-materia emergiendo hacia una nueva forma; continuidad de crear una nueva vida”.



























……Cada ejemplar de su muestra invita a un cuidado análisis; pero, conviene advertir, que, sin perjuicio de las reflexiones- todas válidas, que pueda extraer cada espectador, priva en Pellegrini un apego hacia la sensualidad de la forma, el placer de reconocer su depurada artesanía y, sobre todo, la preservación de la nobleza del material hasta en la profundidad de su aroma vegetal.

En estos momentos de tanta premura apocalíptica, la obra de Lucrecia Pellegrini constituye un remanso de honestidad profesional.
Sus cálidas figuraciones despiertan, todas ellas, un ánimo sentido de apetencia: poseerlas, recorrerlas con el tacto, sentir su olor y descubrir gradualmente la riqueza visual de cada una de  sus líneas expresivas…
                              Texto del Profesor Rubén de la Colina, para Catálogo de                     
                                  Exposición Individual de L. Pellegrini, en Galería Krass, agosto, 1996

Artículo: Prof. Arnoldo Gualino

sábado, 22 de marzo de 2014

BERNI Y LA MUTUALIDAD EN LOS ´30. El Realismo como Vanguardia



BERNI Y LA MUTUALIDAD EN LOS ´30
El Realismo como Vanguardia - Muestra Plástica

Curador: Guillermo Fantoni
Inaugura: Martes 25 de marzo – 19.30


Visitas: Lu a Vi, 12 a 20 – Sáb y Dom. 17 a 20

OSDE – ESPACIO DE ARTE
Bv. Oroño 973. Piso 4°, 5° y 6° piso - Rosario

Artículo Completo: http://arnoldogualino.blogspot.com.ar/2014/04/locomotora-la-emperatriz-historica-del_2.html

jueves, 26 de diciembre de 2013

RUBÉN WINKLER. Alfarero y Artesano. Rosario, Argentina


RUBÉN WINKLER

Alfarero y Artesano


                                                             Presionando el triángulo activa el Vídeo




ALFARERIA RUBEN WINKLER - Sus orígenes -
Visitamos la antigua “Alfarería Winkler”, en calle Laprida 2053 de Rosario.
Su actual propietario Rubén Winkler un apasionado artista, continuador de este noble oficio artesanal con barro, heredado de su padre que a su vez lo aprendió en Rosario. 
Ubicado en el mismo predio que le dio origen, (hoy el terreno algo más reducido); sobre la calle Comercio (hoy Laprida) y Cerrito, por entonces extramuros de la ciudad.
Un amplio galpón que detuvo el tiempo y atrapó parte de la Historia de Rosario del Siglo XIX y aún continúa en actividad.

Conserva como valioso testimonio de la ciudad; el primitivo horno construido alrededor del año 1876.




Vista desde el centro de Rosario hacia  la zona portuaria, fotografía de principios del siglo XX.

Un poco de Historia
- En un informe elevado a la Junta Gubernativa de Buenos Aires, datada en la Capilla del Rosario de los Arroyos, el 15 de marzo de 1811 por Pedro Tuella (vecino del lugar y considerado el primer historiador de Rosario); quien hace referencia de la excelente calidad de las tierras arcillosas rosarinas o “barro muy fino” de sus barrancas, para la fabricación de baldosas y piezas de loza elaboradas aquí por esos años, que sin duda conocía por su dedicación a la labranza de la región.

 - En la publicación “Guía Civil y Comercial” editada en 1876 por Gabriel Carrasco (1854-1908), un aviso que publicita a la: “Alfarería Nacional” de Hércules Antonietti, ubicado en calle Comercio (hoy Laprida y Cerrito).
La misma producía una variedad de artículos de utilidad doméstica u ornamentos botánicos como elementos edilicios y sanitarios; citando también un local en calle Córdoba 205, donde se pueden adquirir tinajas de todo tamaño (ollas, cacerolas, botellas, braceros, tarros y jarras); macetas, brazos de copa para azoteas y plantas, caños de barro vidriado para acueductos, balaustres lisos y redondos para balcones y jardines, capiteles, ménsulas, modillones y llaves de puertas.
El aviso garantizaba la duración del blanco de los artículos de adorno y anunciaba  la rebaja del 40%  sobre los precios de las fabricadas en tierra romana y yeso.

El término “alfarería”: Proviene del árabe fahhâ = barro, y ésta a su vez del hebreo: hhafar = tierra.
Alfareros son quienes se dedican a elaborar objetos de barro o arcilla decorativos o utilitarios. Proceso que se complementa con el horneado a fuego para darle dureza al objeto y en algunos casos fijar los esmaltes.
Los primeros objetos de alfarería se remontan al período del Paleolítico Superior, se extiende aproximadamente entre el año 35 000  y el 10 000 AC.






Torno de alfarero o rueda de alfarero 
Consiste en una rueda giratoria antiguamente movida con la mano o pie; permite construir una vasija 
con las manos a partir de un trozo de arcilla colocado sobre la rueda.
Su origen se lo ubica entre los siglos VIII a VI a. C., practicado por los fenicios y griegos.








Plaza 25 de Mayo a finales del siglo XIX.

El Origen de la Fábrica Los primeros datos comprobables sobre la alfarería y su propietario Hércules Antonietti, aparecen alrededor de1876. Sabemos que fue un conocido vecino de a ciudad , y se desempeñaba como ingeniero en la Municipalidad de Rosario.
Años después Antonietti vende su fábrica a Bautista Biancafiore, quién ya poseía una empresa de terracota alfarera.

En los relevamientos de las actividades artesanales realizados a finales del siglo XIX, nos dicen que hasta promediar el año 1880, se mantiene estable el número de dos talleres alfareros.
Según lo consignado en los relevamientos entre 1893 y 1900, sobre talleres artesanales alfareros, figuran cuatro en actividad: “Alfarería Nacional” de Hércules Antonietti; Bautista Biancafiore en Bv. Argentino 1310 (Hoy Avda. Pellegrini); César Fornari en Libertad 456 (Hoy Sarmiento) y Poletto y Miazzi.
En el año 1901, aparecen dos nuevos productores; Arturo Figna en Montevideo 1351 y Carmen Peturro en Bv. Santafesino (Hoy Bv. Oroño) y Córdoba.
En 1914, la ciudad contaba con 14 talleres de Alfarería.

Winkler en Rosario
Juan Winkler, nacido en Austria, Viena; a comienzos del siglo XX se traslada a Rosario y se casa con E. Nenthich, el matrimonio tuvo dos hijos: Antonio y Víctor nacido 31-08-1911.
Juan fallece a los 33 años. La joven viuda vuelve a contraer matrimonio con Salvador Sttupa y tiene una hija, Antonia.
Victor Winkler con 7 años, comienza a trabajar con Santiago Capuano dueño de una alfarería ubicada en Ferreira y Génova de la zona de Arroyito, luego se trasladó a Avda. Rondeau próxima a la Bajada Puccio en Alberdi, cuya especialidad era la fabricación de ladrillos huecos.



Horno a leña. Al fondo se puede ver las piezas en el momento de la descarga.

Años después la “Alfarería Nacional” de calle Laprida y Cerrito propiedad de Filomena Patrón, necesitaba un empleado para quemar hornos y fabricar caños.
Víctor se incorpora al taller como empleado.
Por entonces la alfarería producía macetas, recipientes, cacerolas de baño, artículos para desagües: caños, codos, curvas, ramales, piletas de terracota esmaltada con bórax y barbotina.
Estos productos eran vendidos a las empresas: “Hierromat”, “Cachioni Rositto”, “Sanitario Salas” y macetas al vivero Municipal de Rosario.

Víctor es alentado adquirir dicho negocio. En 1947 con 36 años es el cuarto dueño, compra la empresa; pagándolo en cuotas con lo producido en el mismo.
En simultaneidad, para asegurar la materia prima, adquiere tres terrenos por la buena calidad de la arcilla greda en el “Barrio la Guardia”, próximos a la Iglesia de Uriburu y España.
Otro terreno que surtía al taller de materia prima estaba ubicado en Ovidio Lagos al 6.800, cercano al Arroyo Saladillo debiendo descartarse, porque el salitre producía fisuras a los caños.









Como testimonio histórico conservan un fragmento modelado en terracota de un antiguo enano traído de Europa por alguno de los que fueron propietarios de la firma, a finales del siglo pasado.

 Los recuerdos
Rubén Winkler, su actual dueño y continuador de la obra iniciada por su padre; nos cuenta que para ahorrar leña para el horno se quemaban retazos de cueros de una fábrica de calzados como así también los deshechos embolsados de la Yerbatera Martín.
El antiguo y primitivo horno, el de mayor tamaño), se llenaba con piezas de terracota y durante 3 días y cada 3 horas, se alimentaba desde un sótano con leña.
Bajar la temperatura demandaba más de un día y medio; el mismo fue utilizado hasta el año 2003.








Amasadora mecánica para barro.

En 1947, es construido contiguo a este uno más pequeño, también se adquirió un camión Ford volcador para repartir la producción, era conducido por Ernesto, hermano de Rubén.

Un carro tirado por el caballo “Pepe”, era utilizado para traer la materia prima al taller y repartir la producción. 
La empresa llegó a tener 20 operarios, ordenados en distintos sectores de la producción alfarera: preparación de la arcilla, alfareros de torno, decoradores y la parte contable.

Para el amasado del barro utilizaban una noria movida por el burro “Perico”, ubicado al frente del negocio; un día de tormenta un rayo lo mató; fue reemplazado por un caballo.








A comienzos de 1950 se incorpora una máquina para compactar macetas que producía 6 macetas por minuto, la misma había sido diseñada y fabricada en Rosario, por Fabricio Salvador Agosta, utilizando piezas de automóviles.

través del ferrocarril francés, ubicado en la zona de Santa Fe y Vera Mújica, (Hoy Patio de la Madera), se enviaba a la firma “Benítez Hermanos” en Sáenz Peña, Chaco un vagón completo de macetas, para evitar la fragilidad de la carga se intercalaban bolsas de maní.

En 1960, la “Alfarería Nacional” pasó a llamarse “Alfarería Laprida” finalmente “Alfarería Winkler”.
Actualmente, su hijo Rubén Winkler, un apasionado artista-artesano y maestro de este antiguo oficio; habilidad aprendida en su infancia con su padre y lecciones recibidas del maestro en porcelana Rogelio Pezzini sobre modelado de figuras del Barroco y Rococó francés, cuyo taller estaba próximo a su negocio. Este artista había realizado a principios de 1970, estudios de perfeccionamiento de porcelana en el departamento de restauración del Museo Louvre. 

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Diariamente continúa elaborando piezas con el torno, posee alumnos y recibe delegaciones que visitan el taller con la intención divulgar y darle continuidad a este oficio en extinción.

Uno de sus tres hijos varones ha logrado aprender correctamente las habilidades en el manejo del torno.
Los estantes del viejo galpón amontonan los objetos recién elaborados; junto a las que ya han finalizado el proceso del horneado.
Por Decreto del Concejo Municipal, N° 8524,  la “Alfarería Winker”, fue declarada en el año 1991, de interés Municipal; por considerar técnicas Históricas que son necesarias preservar para la comunidad.
  Artículo y Entrevista: Prof.\Lic. Arnoldo Gualino
    Fuentes de Consulta: (Bibliografías) www.arnoldogualino.com.ar