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jueves, 8 de abril de 2021

CECILIA MARCOVICH

 

CECILIA MARCOVICH
Pintora y Escultora

Cecilia Marcovich nació en Harlau (Rumania) el 18 de septiembre de 1894 y murió en Buenos Aires el 11 de junio de 1976.
Junto con su familia, emigra siendo una niña gracias al patrocinio del famoso barón Maurice von Hirsch, fundador de la Asociación de Colonización Judía (1891) y se instala en una colonia agrícola a fines de 1901.
Pocos años después, los Marcovich se trasladan a Rosario, ciudad en la que Cecilia tiene la posibilidad de ingresar en la “Escuela de Artes y Oficios”.
Primero toma clases de piano y recibe su diploma de profesora; luego obtiene una beca para estudiar dibujo y asiste a los cursos nocturnos del pintor rosarino *César Augusto Caggiano (1894-1954), formado en Florencia, Italia con el pintor Giovanni Costetti.                                   

*Fuente de información de esta publicación, es un trabajo de Investigación realizado por Talía Bermejo



Óleo de C. Marcovich, año 1900, Rosario. Foto Marcelo Giudici 

En 1909 fallece su madre, y poco después su padre se traslada a Buenos Aires; Cecilia adolescente y su hermano Marcos se convierten en el sostén económico de los hermanos menores.
Cecilia con las clases de piano será el único sostén económico; en 1918, se casó con Moisés Tubert, un exitoso bodeguero mendocino.
Junto su esposo, se instala en la provincia cuyana, tiene dos hijos y se mueve en el entorno de la colectividad judía local.
Por entonces la mayoría de quienes deseaban tener una buena formación artística, viaja a Europa, donde concurrirán la mayoría de los jóvenes latinoamericanos, y concurrir a los talleres de los grandes maestros, visitar museos galerías de arte y conocer a los famosos artistas vanguardistas.


Óleo de C. Marcovich, año 1925. Paris Foto Marcelo Giudici                                              Viaje de formación a Europa.            

A finales de 1920 se divorcia y se traslada a Buenos Aires. En 1925, se embarca rumbo a Paris, con sus dos niños pequeños (nacidos en 1920 y 1922, respectivamente), un par de maletas y la modesta pensión que a partir de esa fecha envía Moisés desde Mendoza.
Mientras los hijos se educan y crecen como pupilos en una escuela situada en las afueras de París, Cecilia vive en Montparnase (16 bis rue Bardinet, en el VII Arrondissement) y dedica la mayor parte de su tiempo a tomar cursos, producir, visitar museos y ateliers.
Inicia sus estudios de Escultura con el maestro Antoine Bourdelle al fallecer este en 1929 artista continua escultura con Charles Despiau.
En 1931 concurre a los talleres de pintura con André Lhote y Paul Albert Baudoüin con quien aprende pintura al fresco.
Asiste a la “Académie de la Grande Chaumière”, a la que Cecilia asiste a diario durante varios años, era una de las academias libres que por entonces existían en París, abiertas a estudiantes de todas partes, eran accesibles para los becarios argentinos) y sin un programa estricto. 



Óleo de C. Marcovich, año 1923. Paris 

El retorno a la Argentina.     "La IAPE"                       Todos estos conocimientos y experiencias le fueron útiles para su formación y base para llevar adelante su propia escuela-taller.
En 1931 la artista regresa a Buenos Aires y comienza una carrera articulada entre la docencia, la producción y la militancia.
Un periodo oscuro para el país por el golpe cívico-militar encabezado por José Félix Uriburu, y la caída del gobierno de Hipólito Yrigoyen; período conocido como la “Década infame”, junto a la crisis económica mundial del ´30.
Ya en Argentina Marcovich se encuentra con varios artistas que se habían formado igual que ella en Europa, con el propósito de comenzar a movilizarse a través de organizaciones con el objetivo de promover un sistema democrático y contra el avance de los fascismos.



Esculturas de C. Marcovich, bronce y yeso

Lino Spilimbergo es un referente entre los artistas contemporáneos ligados al Partido Comunista Argentino en un emprendimiento político-cultural destacado por entonces la AIAPE, la “Asociación de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores” (activa entre 1935 y 1943).
Junto a Marcovich participaron y colaboraron en la sección de artes plásticas de las actividades de esta agrupación, integrando durante varias la Comisión Directiva de la asociación.
En simultáneo, junto con el escultor Luis Falcini, organizó el salón de 1935, entre los que participaron Antonio Berni, Demetrio Urruchúa, Manuel Colmeiro, Víctor Rebuffo y Juan Carlos Castagnino, entre otros, muchos de ellos vinculados al PC o miembros de la AIAPE.
La actividad se difundía a través de distintas publicaciones: revista Unidad, luego Nueva Gaceta, u Orientación. 
A comienzos de 1940 Cecilia Marcovich tomó a su cargo la dirección del taller de arte. La escuela-taller funcionó en la sede de la entidad, ubicada en el Pasaje Barolo sobre Avenida de Mayo, y las disciplinas principales consistían en modelado y dibujo con modelo vivo, pintura, grabado (a cargo de Abraham Vigo) y pintura mural al fresco.


Autorretrato. C. Marcovich, óleo.  

Creación de su Escuela-Taller
A comienzos de la década de 1940, en el barrio de Constitución, Marcovich acondiciona en los fondos de una casona del siglo XIX, un viejo galpón, donde crea 
su propia escuela la “Asociación Plástica Argentina” (APA). Una escuela-taller que sostuvo sus actividades durante casi treinta años.
Tenía cierta semejanza al modelo de la AIAPE, en particular el espíritu social volcado hacia la comunidad.
Funcionó como una especie de cooperativa en la que todos los gastos, desde la renta, la luz, la leña para calefaccionar e incluso los modelos, se prorrateaban entre los alumnos.
El método de enseñanza era riguroso (primero dibujo, luego composición, pintura, escultura y pintura al fresco) y las clases se desarrollaban en dos turnos, tarde y noche. 



C. Marcovich, fotografía en su juventud .

Con lineamientos semejantes a los vividos en París la “Académie de la Grande Chaumière”, la (ahora) el maestro se presenta una vez por semana, dispone la ubicación de los modelos, da las indicaciones pertinentes, observa el avance de los trabajos, hace las correcciones e imparte su lección.
Luego, los discípulos más avanzados continúan la tarea hasta la siguiente clase magistral.
Al finalizar el año, el taller completo se dispone para mostrar los resultados a través de una exhibición colectiva.
Durante las décadas de 1940 y 1950, la actividad de Marcovich transcurre entre viajes de estudio y la enseñanza en la escuela-taller.       



Carbonilla, C. Marcovich, representación figura humana

Viajes a países latinoamericanos
- El primer destino fue Río de Janeiro (Brasil). Allí trabajó a lo largo de un año (1939-1940), período clave de su trayectoria que la llevó a reencauzar gran parte de los proyectos artísticos y educativos elaborados de allí en más.
De este período resultan las primeras obras que más tarde serían identificadas como “las morenas”, un conjunto de mujeres afrodescendientes a las que se sumaron niñas y niños, maternidades y escenas callejeras de la ciudad carioca.
Una parte significativa de esta producción de dibujos y pinturas fueron exhibidas en 1946 en el “Salón Peuser” de la ciudad de Buenos Aires.




Óleo sobre tabla, C. Marcovich, c. 1940, Brasil. Foto: Marcelo Giudici.

La mujer ocupa el centro de la escena a través de retratos, maternidades y escenas callejeras
Los dibujos a lápiz mantienen los tonos claros que se observan en las otras series, mientras que en los óleos se impone una materia espesa y la paleta se oscurece.
La factura resulta igual-mente sintética, con grandes planos de color y el trazo negro característico en la pintura de Marcovich.


Las Morenas
Cuando Cecilia Marcovich regresó de Europa en 1931, trajo consigo una enorme piedra de granito negro, adquirido en Bélgica.
Hasta ese momento sus trabajos escultóricos eran pequeños, en su mayoría figuras femeninas en yeso y bronce. 


"Morena", Marcovich C, Escultura, piedra.

Con este bloque talla una cabeza femenina, abriendo la serie de figuras monumentales, dedicaría casi exclusivamente a la mujer afroamericana, con el título: “Las Morenas”.

La crítica destacó la presencia de esta obra en el Salón Nacional de 1940, exhibida junto a la premiada “Cabeza de niña”. Talía Bermejo

Se destacó entre las obras “Cabeza” que luego se abocaría casi exclusivamente al protagonismo de la mujer en producción, en particular, la mujer afrodescendiente y la mestiza (1964).




Retrato de hombre, pastel sobre papel, Humahuaca, Jujuy, c. 1950. Foto: Marcelo Giudici.

Viajes al Norte argentino
- Hacia fines de los años cuarenta y durante la década de 1950, inicia una serie de viajes por el norte argentino, en particular las provincias de Salta y Jujuy.
Eran los itinerarios propios de la época, que alentaron a otros artistas de su generación, como Ramón Gómez Cornet, Spilimbergo, Raquel Forner, Antonio Berni, Grete Stern, a través del registro fotográfico, con la intención de abordar las distintas realidades del país.

En su mayoría las obras son dibujos a lápiz y pastel, la temática escenas de trabajo, de la vida cotidiana y a los habitantes de la zona.
Descarta la búsqueda de lo pintoresco o de elementos exóticos, se direcciona hacia la realidad que contiene de ayer y de hoy.



Personas del Norte argentino. Marcovich C, Pastel s/cartulina.

Lo alcanza a través de una compenetración con el ambiente, estudiando los tipos raciales, la riqueza de la indumentaria, el paisaje, las tareas primitivas y algunas escenas callejeras en las que se verifica la mezcla del pasado y del presente.
El objeto era tomar distancia respecto de una pintura folklórica o pintoresquista abocada a las escenas de tipos y costumbres, anclada en el pasado y ajena a la realidad contemporánea


Boceto de mujeres con niños. Marcovich C, Carbonilla s/cartulina.

“Apuntes al pastel de la Quebrada de Humahuaca”, se subdividía en “Estudios de diferentes tipos raciales”, “Tareas primitivas” y “Escenas callejeras”.

Se interesa particularmente en el retrato de mujeres y hombres de la zona.

Trabaja con modelos y centra la atención en los rasgos faciales y la vestimenta; aunque también se abocó a escenas de conjunto y a la representación de oficios tradicionales. 




Carbonilla, C. Marcovich,  proceso metalurgico.

Dibujos y Pinturas de los Altos Hornos Zapla.
Fue un complejo minero-forestal siderúrgico, constituido por dos minas de hierro, que se encuentra en el departamento Palpalá, provincia de Jujuy, Argentina. Constituyó el primer centro siderúrgico de Argentina, donde se hiso la primera colada de arrabio en 1945. Contaba con bosque de eucaliptos para extraer el carbón para los hornos.
En estas obras la máquina domina la escena en un número importante de piezas.
La mirada apunta, en primer lugar, a las herramientas, los materiales de trabajo y a las construcciones del establecimiento siderúrgico. 



Pastel h Carbonilla, C. Marcovich,  operario metalurgico.

Las figuras de los trabajadores al pie de los altos hornos de Palpalá, están resueltas de manera sintética no se detiene en los rostros, quedan subsumidos en el anonimato, solo se ven protagonistas en cuanto a masa trabajadora. 
Cobra interés el proceso de producción del acero a través de sus diferentes etapas: la tala de árboles, la extracción del mineral o la colada, entre las más significativas.
Mientras tanto, los hombres quedan subsumidos en el anonimato o, desde otra perspectiva, se vuelven protagonistas en cuanto a masa trabajadora.
No obstante, la artista realiza numerosos estudios sobre algunas figuras con el objeto de detallar la indumentaria y las herramientas.
Trajes que pesan sobre las espaldas de los hombres, guantes enormes, botas, gorros que apenas dejan el rostro descubierto se resuelven a través de planos lisos de color y límites definidos.
A partir de ese viaje en particular motivaron el surgimiento de los proyectos murales.



 de su Casa Museo. Foto: Humberto Rivas.

Su vivienda convertida en Casa-museo
A comienzos de los años sesenta prácticamente se retira de los circuitos artísticos para abocarse al diseño de su propio espacio de trabajo y exhibición; pero continuó con las tallas en piedra, los dibujos y los grabados, simultáneamente continuaba su actividad en la “Escuela de calle San José”, cerca de Constitución.
En una antigua “casa chorizo”, de la calle Guardia Vieja al 4100, la transforma en Casa-museo, algunos espacios los destino para mostrar sus obras producidas en ese mismo momento, otro sitio al taller, daba algunas clases particulares

“Luchar por un lugar para el caballete es una forma de educar también”

Autorretrato. Marcovich, C,  Pastel.

El propósito era una “Retrospectiva”, mostrar la obra realizada a lo largo de treinta años. Dibujos, óleos, pasteles, monocopias y esculturas fueron montados en distintas habitaciones hasta ocupar la mayor parte del edificio.

Desde los bronces realizados en París, yesos y bajorrelieves hasta las grandes piedras talladas desde los años cuarenta en adelante.

En octubre de 1961, Cecilia Marcovich abrió al público las puertas de su casa.

La apertura e inauguración de la muestra, coincidió con el 25° Aniversario de la “Asociación Plástica Argentina”, acompañada por una revista editada por sus alumnos en homenaje a su maestra.


Desnudo. Marcovich, C. Talla en piedra. 

Complementaba un pequeño catálogo en forma de díptico: Dibujos, Pinturas y Esculturas de Cecilia Marcovich, Del 19 de octubre hasta el 2 de noviembre de 1961; de Lunes a sábados de 18 a 21 Hs.

Toda una generación de estudiantes reconocía un espacio valioso para la formación artística y el crecimiento personal, y en especial para quienes entonces participaban activamente en la comisión de enseñanza, como Alberto Giudici y Victoria Shraer.

La Casa-museo Marcovich constituyó como parte de un mismo proyecto destinado a construir un espacio de acción personal, artístico y social cuyo impacto principal se produjo por fuera de los canales oficiales y especialmente en el marco de la enseñanza.



Retrato. Marcovich, C. Pastel 

Premiaciones

Tercer Premio Nacional de Escultura del XXV Salón Nacional de Bellas Artes - 1936, Medalla de Plata de Escultura en el XV Salón de Otoño de Rosario - 1940, Segundo Premio Nacional de Escultura del XXX Salón Nacional de Bellas Artes - 1950, Primer Premio del Salón de Primavera de la Sociedad Hebraica Argentina - 1962. Premio J. Club, Salón Nacional, Escultura, cabeza monumental en piedra: “Niña de color”.

 

   





Esencia de su trayecto

Definidos momentos conformaron la obra de Cecilia, la familiar, su formación en París, La producción de su obra, Impartir conocimientos con su Escuela-taller y trasformar su casa en Museo.

Cada paso implicó desplazamientos radicales en más de un sentido, disrupciones en cuanto a las expectativas sociales ligadas al género, como así también respecto de circuitos e instituciones artísticas.

Para Cecilia Marcovich, la producción artística y la docencia formaban parte de una misma práctica liberadora.

El ejercicio del Arte enlazaba con las posibilidades de crecimiento personal; también con el ejercicio de la libertad creativa y la libertad de hacer y aprender.

Sólo quiero realizar aunque sea diez centímetros de escultura digna de sobrevivir”


Arnoldo Gualino. Publicación

*Fuente de información de esta publicación, es un trabajo realizado por Talía Bermejo y forma parte de una investigación mayor, base de un proyecto curatorial y editorial sobre la obra de la artista Cecilia Marcovich. Dicho trabajo fue presentado en artículos; Congresos, Simposios y Jornadas en el C.C. K, Universidad de tres de Febrero, Universidad de M. del Plata.

Colaboración de Susana Tubert (nieta de Cecilia Marcovich), Alberto Giudici (crítico y artista, exalumno); Victoria Shraer (artista y educadora, exalumna).

Las fotografías de época, retratos de artista de la casa-museo, se deben a Horacio Coppola, Humberto Rivas y Rubén Fontana.

Fotografía de obras de: Rubén Fontana, Alejandro Saderman y Alberto Giudici.











viernes, 1 de marzo de 2013

ALBERTO GRECO. Vivo Dito







Alberto Greco y Marta Minujin

ALBERTO GRECO.  
Artista Argentino Conceptualista creador del "Vivo Dito"

 Nacido en Buenos Aires, en 1931; entre 1947 y 1948
No tuvo formación académica. Estudió unos meses en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano en Buenos Aires, y más tarde asistió a los talleres de los artistas: Cecilia Marcovich y Tomás Maldonado.

En 1950. Publica “Fiesta”, su primer libro de versos, una edición artesanal de 150 ejemplares.
De 1954-56, viaja por Europa:Italia, Austria, Londres y Francia; se instala en París, conociendo y asimilando la influencia de las diferentes corrientes plásticas; como el Informalismo, El Pop-Art, Surrealismo, la “Abstracción Lírica”. Puso atención por artistas como: Paul Klee, Jean Fautrier, Hans Hartung y María Elena Vieira da Silva.

Expone por primera vez en la galería “La Roue de París”, año 1954. 
Durante 11 años llevó a cabo un recorriendo por el Mundo difundiendo su vocación de poeta, pintor y actor.
Los diferentes modos narrativos que utilizó en sus obras reflejarán los cambios en su forma de expresarse; de igual manera los procedimientos y recursos para comunicarse.






En la etapa inicial sus obras están construidas sobre lienzos, prevaleciendo la figuración de la mancha y el color monocromo.
Posteriormente entra en el territorio de la Performance, con sus: “Vivo-Dito; para retornar a la tela comprendiendo a la Literatura, a la Narración y a la Poesía.

Tuvo una incursión importante en el “Pop-Art”; volcándose luego al “Informalismo”; siendo considerado el  referente iniciador de esta tendencia en la Argentina.
En 1956, regresa a Buenos Aires, resultan inútiles los intentos de mostrar unas cartulinas monocromas, las cuales son rechazadas, realiza una muestra de aguadas tachistas.
Al año siguiente viaja a Río de Janeiro e introduce en ese país el Informalismo que había conocido en París.







Durante 1959,retorna a Buenos Aires con la idea de crear una sólida agrupación informalista, junto a los artistas: Baulari, Pucciarelli, Wells y Noé, entre otros. 
Ya por 1960, el Informalismo local estaba agotado.
El intento no tuvo el éxito esperado, por aquel entonces se imponía un informalismo decorativo, convertido en una moda.
Observando como el Informalismo derivaba hacia lo decorativo; 
reacciona alejándose de la expresión pictórica.

Comienza a interesarse por el Arte Conceptual. 
Participará en dos muestras colectiva de artistas informalistas
En 1961 en Buenos Aires, realizó una exposición de su serie: “Las Monjas”.

Se trasladó a San Pablo y frecuenta el Museo de Arte Moderno, allí realizará una muestra.
“Cuando llegué de Brasil mi sueño era formar un movimiento informalista, fuerte, agresivo, contra las buenas costumbres y las formalidades.
Se impulsó lo peor del Informalismo: lo decorativo, lo fácil, aquello que no soporta ser visto dos veces”. A. Greco







En 1962 vuelve a París; centrando su mayor atención en la producción en producir sus “Vivo-Dito”.
Participará de una muestra colectiva de artistas argentinos; su presentación consistía en 30 ratas blancas vivos, dentro de una caja de cristal con fondo negro. 

En el Museo de Artes Decorativas de París, durante el “Salón “Antagonismos 2. El Objeto”; Conoce al artista plástico Yves Klein.
Ese mismo año en Génova redacta el Manifiesto: “Dito del Arte Vivo”.









Lleva a cabo una performace para festejar el Aniversario de su muestra: Las Monjas”, disfrazándose de religiosa. 
También realizará la obra de teatro: “Cristo 63”, junto a Carmelo Bene.
Los hechos provocaron la reacción de la iglesia debiendo salir de Italia y refugiarse en Madrid.

Durante un tiempo vive en Piedralaves, Provincia de Ávila, España; allí realizará varias de sus obras de Vivo-Dito, una de ellas fue:  “Un viaje a pie en el metro de Sol a Lavapies.”
Greco se presentó en el anden ferroviario de Lavapiés, cubriendo la cabeza con un cubo verde de plástico; despliega un rollo grande de tela grande y dos potes de pintura donde todos podían pintar; en un momento Greco enrolla la tela recién pintada y la quema; al finalizar sobre un trozo son quemar escribió: “El Vivo-Dito son ustedes: el Vivo-Dito somos nosotros, el Vivo-Dito es esto”.
Simultaneamente creará el: “Gran Manifiesto-Rollo Arte Vivo-Dito”.
De la mutua admiración de Greco y Vautier; proclama a Benjamín (Ben) Vautier) como el continuador del:Qrequismo vivant”.








Pintura técnica mixta (1,80x1,59), año 1964. 

En 1964, en Madrid, con motivo del asesinato de John Kennedy inaugura la “Galería Privada” realizando, junto a Antonio Saura, la obra “Crucifixiones y Asesinatos sobre la Muerte”.
Manuel Millares será uno de los artistas que exhibirá una obra en esa Galería.

Regresa a Buenos Aires en donde realizará el Vivo-Dito: “Mi Madrid Querido”, con la presencia del bailarín español Antonio Gades.
Antes de regresar a Madrid, pasará por Nueva York, donde tendrá un encuentro con Marcel Duchamp y realizará la “Rifa en la Central Station” con Oldenburg, Lichtenstein, Man Ray y Duchamp, entre otros.
1965. Regresa a Madrid y participa de una intervención artística junto a Millares y al Grupo ZAJ. Comenzará a escribir la novela “Besos Brujos” en Ibiza y la finalizará en Madrid.







Su obra
Recibió los aportes y experiencias directas vividas en Europa, de las corrientes del Surrealismo, Informalismo, Nueva Figuración, Pop Art, Neodadaísmo o Expresionismo, que nutrieron su Obra.
Greco usa el arte como contemplación pero también como comunicación directa. Habla de la realidad.

Consideraba de un modo diferente la concepción de la obra y la necesidad de un cambio en el espectador.

Sus planteos temáticos ahora son Paisajes suburbanos, en los procedimientos está presente la corporeidad de la materia, paletas bajas, esgrafiados; se vale de texturantes como la arena, alquitrán.







Tuvo una permanente inventiva relacional sobre situaciones y materialidades, de igual modo un mundo fantástico; tal vez lo haya pensado como realidad de sus propias fantasías.

Excedía siempre los convencionalismos Greco transgresor, atrevido, intolerante y extrovertido.
Sin pasar desapercibida tanto su presencia como la obra.
Greco dejó de lado la idea de la Obra-Museo; buscaba señalar situaciones o personas en su contexto vital. 








Greco, encerrando con un grafismo de tiza un espacio; principio de su Vivo Dito.

Vivo Dito
En España fue uno de los iniciadores fundamentales en introducir el Arte Conceptual.
Puso en práctica un tipo de intervenciones artísticas que él mismo denominó “Vivo Dito” o arte vivo.
Consistente en convertir cualquier objeto o persona en una obra, a partir de una intervención del artista. Para lo cual se valía del espacio y acción real.

Ejemplificando una de sus variables: Un transeúnte elegido al azar, era encerrado trazando una línea con tiza dibujada rápidamente por Greco en el piso.
En 1962, Alberto Greco empapeló la ciudad de Génova, Italia, expresando su manifiesto: “Vivo-Dito”.
El término: Vivo = como vivencia y Dito = Dedo. Fue un neologismo inventado por Greco; como la manera de señalar directamente algo dentro de un espacio cotidiano para convertirlo en centro de interés.








El artista no modifica ni interviene la obra, solo direcciona la atención; convierte un Espacio–tiempo de la calle en una galería de arte viva.
La verdadera obra de Arte es señalada sólo por aquel que Es un artista”. A. Greco.

Esta tipo de manifestación artística, está dentro del "arte efímero"
Sus “Vivo Dito”, tienen un claro componente de provocación política.
De algunas de estas acciones quedaron los registros fotográficos.








Acciones
- En el año 1962 aprovecha la inauguración de la Bienal de Venecia para 
  lanzar un montón de ratas al paso del Presidente de la República     
  italiana provocando gran escándalo. 
- Se disfraza de monja en Roma mientras estaba teniendo lugar el 
  Concilio Ecuménico II. Esto le llevó a ser deportado.  
- Arte Vivo, Movimiento Dito. Alberto Greco. 24 de julio de 1962. Hora 
  11:30        







- El "Gran Manifiesto-Rollo Arte Vivo-Dito", un rollo de unos 300 
  metros por 10 cm. Esta obra consistirá -entre otras cosas- en frases, 
fotografías de militares, cuerpos de mujeres (dibujados o en imágenes 
recortadas de revistas), ilustraciones eróticas, caricaturas de figuras   
africanas, historias de personas anónimas, la palabra GRECO (que aparecerá en varias de sus obras por esa época).
- Hace sostener a los habitantes de un pueblito español carteles con 
  textos  tales como: "Esto es un Alberto Greco", "Obra de arte señalada  
  por Alberto Greco".

Manifiesto Dito del Arte Vivo
El “Arte Vivo”, es la aventura de lo real. El artista enseñará a ver no con el cuadro sino con el dedo. Enseñará  a ver nuevamente aquello que sucede en la calle. El arte vivo busca el objeto pero al objeto encontrado lo deja en su lugar, no lo transforma, no lo mejora, no lo lleva a la galería de arte. El arte vivo es contemplación y comunicación directa. Quiere terminar con la premeditación, que significa galería y muestra. Debemos meternos en contacto directo con los elementos vivos de nuestra realidad. Movimiento, tiempo, gente, conversaciones, olores, rumores, lugares y situaciones.






Su última obra 
En 1965 viaja Barcelona lugar donde se quitó la vida; convirtiendo su propia muerte del artista en una de sus intervenciones artísticas.
Comunicándoles a sus allegados que viajara a la Ciudad Condal para poner fin a su vida.

Greco no dejó de ser artista ni al final de su Vida.
El propio acto de su muerte voluntaria la convirtió Greco en un gesto artístico.
Mientras la sobredosis hacía su efecto sobre la palma de su mano izquierda escribió la palabra Fin y sobre la pared: “Esta es mi mejor obra”.-

                                                           Artículo: Prof.\Lic. Arnoldo Gualino