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domingo, 25 de octubre de 2015

Uriarte Carlos Enrique



CARLOS ENRIQUE URIARTE
Pintor

Nacido en Rosario, Argentina, el 9 de enero de 1910. 
Hijo de una familia de origen vasco, fundadora, junto con otras, del barrio Echesortu.

Se formó en la Academia de Fernando Gaspary, en el Dibujo y la Pintura.
Continuó sus estudios el “Instituto de Bellas Artes”, de la Universidad del Litoral donde años más tarde se desempeñó como docente.




















En 1929, lleva a cabo su primera muestra individual, se hace presente el paisaje de calles urbanas y el puerto y estudia la figura y la naturaleza muerta.

Desde 1930 se presentó a diversos salones oficiales Nacionales y Provinciales, exhibiendo sus obras en Rosario, Santa Fe, Buenos Aires, Mar del Plata y Córdoba.









Ejerció la docencia en las cátedras de Dibujo y Pintura de la “Escuela Normal Nº 2”, en el “Instituto Provincial de Artes Visuales”; en el “Instituto Superior de Bellas Artes” de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNL.
















Posteriormente convertida a la Facultad de Bellas Artes de Rosario, siendo profesor emérito de esta última desde 1973.

En 1950 formó parte del trascendental:  “Grupo Litoral”, junto a los artistas: Leónidas Gambartes, Juan Grela, Francisco García Carrera, Domingo Garrone, Oscar Herrero Miranda, Alberto Pedrotti, Santiago Minturn Zerva, Hugo Ottman, Gutiérrez Almada, Ricardo Warecki; posteriormente se integrarían: Pedro Giacaglia, Froilán Ludueña y Arturo Ventresca.














Esta Agrupación, con el tiempo logró posicionarse tanto en el campo artístico local como en el de Buenos Aires. Si bien cada uno de sus integrantes tuvo una estética propia, todos ellos fundaron una tradición de lo moderno en términos regionales, cuyas representaciones oscilaron entre la figuración y la abstracción.











En 1956, invitado a exponer en la Bienal de Venecia, en 1958 recibe medalla de bronce en la “Exposición de Bruselas”.
En 1964, obtuvo mención en la “Bienal de Venecia”.
Fue galardonado con la máxima distinción artística de nuestro país, y el primer rosarino en obtenerlo, al recibir en 1965 el “Premio Palanza”, habiendo ese año sido convocado los artistas: Domingo Candia, Carlos Cañás, Adolfo De Ferrari, Vicente Forte, Juan Grela, Onofrio Pacenza, Ricardo Supisiche, Marcos Triglio y Clorindo Testa.






Participó de jurado, realizó numerosas exposiciones nacionales e internacionales, obtuvo importantes premios.
En 1964 se desempeñó como jurado de selección en la “XXXII Bienal de Venecia”.
En 1985 recibió el título de “Ciudadano Ilustre de Rosario” y en 1992 la UNR lo distinguió con el título de “Profesor Honorario”.
Uriarte se halla representado en museos y colecciones de Argentina, Estados Unidos, Japón, Bélgica, Francia, Italia y Australia.
Uriarte vivió el el tranquilo barrio residencial de Alberdi de calle Washington
Falleció en Rosario, en 1995.





Obra
En sus primeros trabajos la temática gira en torno a las vivencias juveniles, su barrio, la quinta de sus abuelos.

En 1929 con diecinueve años realiza su primera muestra individual.
Posteriormente incorpora imágenes del paisajismo urbano, de las costas del Paraná, sus islas y pescadores; temáticas que perduraron a lo largo de su labor plástica.

Sus antiguos paisajes de Alberdi, (Barrio norte de la ciudad), de frondosos arbolados y visibles vistas del río Paraná, o sus rudos bodegones de gran simpleza, o paisajes de pequeños pueblitos norteños.  

















inicios de 1950, durante su participación con el “Grupo Litoral”; la obra de Uriarte se distancia de la interpretación naturalista y asimila las corrientes no figurativas y minimalistas.
A partir de las búsquedas estilísticas, alrededor de 1956; sin abandonar las referencias asimiladas. 
Su lenguaje se define y revela hacia colores saturados, la potencia lumínica, y los contrastes de primarios.








Otro elemento que reafirma es la implicancia del espacio físico
incorpora el paisaje rural con sus árboles, trigales y parvas y lo atraen los ríos y las dunas oceánicas.
Ya en una etapa madura, a partir de un viaje realizado a Europa, produjo un renovado repertorio temático de paisajes urbanos sobre viejas ciudades españolas, con gran poder de síntesis.









Deja de lado el compromiso de la búsqueda, aparece una producción de reiteraciones temáticas y procedimientales.
Así surgió un conjunto de obras de gran tamaño, de mayor frescura.
Toda su producción tuvo una constante; espontaneidad, temperamento y virtuosismo. 








Imágenes vitales y vigorosas, deja de lado la minuciosidad o detallismo que pudiera comprometer un plan estético.
Manifiesta un sólido oficio; habilidad en las relaciones formales, prevalecen los tratamientos cromáticos y composición de gran síntesis.











Se valió de los técnicas del Óleo, la Témpera y la Acuarela, destacándose en esta última; logrando excelentes transparencias, y espontaneidad. llevó a cabo composiciones de amplios espacios dominantes con escasos elementos y contrastes cromáticos.









A lo largo de su producción, se hace notoria una evolución que inicia en la figuración del paisaje y gradualmente se dirige hacia la síntesis con rasgos modernos, sin llegar a la abstracción. 
Llevó a cabo una obra variada y cuantiosa.
Se despoja de toda connotación emotiva; son representaciones libres de toda carga literaria o anecdótica, que por entonces se reflejaban: como el drama, de la soledad o la pobreza.






Romualdo Brughetti en su libro “Nueva historia de la Pintura y la Escultura en la Argentina” reseñó:
A Carlos Enrique Uriarte lo apasionaban la acuarela, la témpera, el óleo…
… “exalta el paisaje de calles urbanas y el puerto y estudia la figura y la naturaleza muerta; después se interna en el paisaje rural con sus árboles, trigales y parvas y lo atraen los ríos y las dunas oceánicas. Hacia 1946 sus óleos señalan figuras en amplios espacios, pescadores con sus redes y caballos en espacios de tierra, río y cielo con nubes, de acento metafísico.
…Uriarte indaga en el ámbito de sus personajes, rescata un clima dramático de tonos bajos…,







Rosa María Ravera:
…“Percibirá el dramatismo que puede involucrar un anaranjado puro, elevando el diapasón de su paleta en manchas cromáticamente vibrantes. Hasta sus últimos días lo interesaron la jugosa materia cromática, los densos empastes.











El dominio de horizontales y verticales que fijan el espacio plástico. Se trata de composiciones en donde los cálidos alternan con colores fríos o se sostienen sobre estos para que canten un naranja o un amarillo y se remanse el blanco.
Uriarte ha hecho del paisaje litoralense y sus hombres un contrapunto de formas y colores, de sugerencias fantásticas”.









Jorge Rasia escribió 1998, para el "Catálogo homenaje al Grupo Litoral, Pinturas":
…La asiduidad con las obras de Uriarte va revelando que su estro está centrado en esta fisonomía de lo espontáneo y vital.
Uriarte deshecha algún tipo de minuciosidad o detallismo que pudiera comprometer el bronco espectáculo de su imagen pictórica. En todo caso si buscamos el detalle figurativo lo encontramos en el Dibujo escueto que sobrepone a este planteo cromático de fondo…







                                                                          Fotografía: Autor Norberto Púzzolo


     Investigación: Prof./Lic. Arnoldo Gualino

sábado, 27 de julio de 2013

DOMINGO CANDIA. Pintor




Autorretrato, óleo 1924.

DOMINGO CANDIA. Pintor

Nació en la ciudad de Rosario, Pcia. de Santa Fe, República Argentina, el 27 de Marzo de 1897.
Abandonó la carrera de ingeniería para a la creación pintura.
En Rosario, asiste al taller del profesor y pintor Enrique Schwender.


En 1914 en pleno comienzo de la Primera Guerra Mundial, viaja a Europa, estudió en Florencia durante ocho años, con Giovanni Costetti, en París entabló amistad con el escritor Giovanni Papini, profesor de Augusto Schiavoni, Manuel Musto y César Caggiano.












Recibe la influencia de la escuela francesa del siglo XlX, también de los “Machioli”, y del revolucionario comienzo del Futurismo.
Se interesa por la obra de Paul Cézanne, la cual lo llevó a interesarse y reflexionar acerca de la estructura compositiva y el orden.

No dejando de lado a Jean Ingres y Georges Seurat.

En este viaje tomó amistad con el escultor Medardo Rosso y los argentinos Pablo Curatella Manes, Ramón Gómez Cornet, Manuel Musto y Xul Solar, entre otros.

En 1922, viaja a la Argentina, en 1924, envía al “Vl Salón de Otoño”, la obra Autorretrato (Obra reproducida en la revista de Rosario: “El Círculo”).

Las pinturas de este período, aún demuestran rastros de la rigurosidad formal clásica y del naturalismo romántico derivados de la mancha, provenientes de la formación recibida en Italia por Costetti.












En 1924 retorna a Europa atrapándolo París, durante un período trabajo de sereno. Asistió a los cursos del escultor Antoine Bourdelle.

Candia en esta época comienza a ser tenido en cuenta y se  incorpora al ambiente artístico europeo.
En su obra comienza aparecer motivos urbanos, calles, casas, puentes fábricas, con efectos de la Perspectiva: se vale de una paleta de tonos bajos y abundante materia.

Lo social adquiere significación con la representación de figuras de trabajadores empequeñecidos.

Es indudable la influencia recibida de André Lothe en casi todos los artistas de ese momento.










En la década del´30, se interesa e investiga el espacio, activa las obras con cortantes y fuertes oblicuas y líneas de fuga muy perspectivadas.

La actividad de este dinamismo se compensa por un refinado uso del color, surgiendo netos volúmenes con desnudos, paisajes y figuras.
Siente admiración y encuentra modelos en los artistas: Jean Metzinger, Jacques Villon, Marcel Duchamp y Fernand Léger.







Desde 1930 hasta 1950, alterna su estadía entre Francia y Argentina, contacto necesario para mantener presencia en salones.

En 1933 para estudiar a los pintores flamencos viajó a España y Bélgica, pasando una breve temporada en Aix, Provence. Su paleta se volvió más clara.

Este mismo año; por un breve período, retorna a la Argentina, realizando una retrospectiva en Galería Müller, la cual fue totalmente ignorada.

A causa de la Segunda Guerra Mundial, en 1943 retorna a su país  junto a muchos pintores de su nacionalidad; para instalarse en Buenos Aires.
En 1958 obtiene el Primer Premio en el Salón Nacional.

En 1966, la Academia Nacional le otorgó la máxima distinción de nuestro país, el premio “Dr. Augusto Palanza”.





1952 óleo El gran árbol  óleo 60x70

En 1970, se realiza una muestra
retrospectiva de su intensa labor, llevada a cabo entre 1917 y 1969; en el Museo Castagnino, repetida en el museo de Córdoba, en Buenos Aires, París y Londres.
Obra en el Museo Castagnino: “Autorretrato”.

Desde 1930 hasta la década 1950, alternó su estadía entre Argentina y Francia; finalmente se radicó definitivamente en París.

Falleció en París, el 17 de Noviembre de 1976.










Obra
Considerado precursor de las corrientes modernas artísticas, verdadero rebelde, unirá la precisión temática del realismo con inquietantes aportes fantásticos, casi mágicos, haciendo una obra muy personal.














Hábil colorista, pintor de paisajes, naturalezas muertas, composiciones con figuras geometrizadas, dominancia planística y alta síntesis.
Caracterizó toda su producción; el modo de aplicar el color a modo de superficies fragmentadas como embaldosados.
Con formas armónicas y equilibradas, pero no por ello exentas de dinamismo estructural, se acercó a la abstracción sin abandonar nunca el referente de la realidad.
Fuentes y Bibliografía: Prof.\Lic. Arnoldo Gualino