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martes, 16 de febrero de 2016

LAO TSÉ. Taoismo


TAOISMO – LAO TSÉ

Sistema de filosofía de Vida basado primordialmente en el Tao Te King se traduce a “camino”, pero el término en su idioma posee más sutilezas del idioma.
La tradición atribuye el taoísmo a dos relevantes filósofos chinos: Chuang Tzu y Lao Tsé, (viejo maestro).

Se lo ubica en el siglo VI a. C, estudiosos actuales consideran más probable el siglo IV a. C.
Los principios del taoísmo son experiencias y virtudes de más de 5000 años de antigüedad; influenciando a pueblos de Oriente.




Estas enseñanzas nacen del concepto de unidad absoluta y al mismo tiempo mutable denominado Tao, constituye la realidad suprema y el principio cosmológico y ontológico de todas las cosas.

El taoísmo originario era considerado una corriente filosófica y no una religión.
El Tao influyó en numerosas áreas del conocimiento: la Alquimia, la Medicina tradicional china, la Magia y la Adivinación, por lo que se convierte en culto popular. También en las Artes Marciales, aplicados en dos direcciones a la salud y al combate. 





El taoísmo preconiza la armonía, allí está el equilibrio, un absoluto sobre las relatividades.Esta ética se refleja en el Arte.
Cuando Lao Tse habla del Tao, procura alejarlo de todo aquello que pueda dar una idea de algo concreto. Prefiere encuadrarlo en un plano distinto a todo lo que pertenece al Mundo.

Nacen así diversos estilos de kungfú taoísta (principalmente en la montaña Wudang), y también disciplinas como el chi kung y el taichí.
Surge un paralelismo en algunas concepciones del Taoísmo con el Tantra (en las diferentes lenguas significa: telar, urdimbre, la parte esencial, el rasgo característico, armazón, doctrina, regla”, sentido de 'continuidad', etc en el sentido tibetano se traduce como 'el sentido de continuidad de la luminosidad'). 





En el siglo II d.C; se produce una renovación del culto religioso imperial: fusionando la religión tradicional con el Taoísmo teísta como doctrina.
Desde su sentido religioso promete la Inmortalidad como forma de Vida eterna, pero en su sentido filosófico como alegoría de un concepto ontológico impulsor de la Autosuperación: Alcanzar la inmortalidad, longevidad en plenitud, las personas que viven en armonía con la naturaleza son inmortales.
A través de los siglos se produjeron aportes y fusiones con elementos del confucionismo, budismo y creencias locales, aceptando la adoración de los antepasados solo por parte del taoísmo religioso; pero no asimilado por el taoísmo filosófico.



Al llegar el budismo a China, el contacto entre el budismo y el taoísmo produjo entre otros efectos la escuela religiosa y filosófica budista Chán (sinización de la palabra sánscrita dhyana, que significa: meditación) y, esta, al pasar a Japón originó el Zen.
















El “Dao De Jing” (el libro de la vía y el poder, o del camino y la virtud), es donde se encuentra la escencia de la filosofía taoísta.
Lao-Tse fue deificado como dios taoísta; y considerado en el panteón de los que alcanzan la inmortalidad: héroes folclóricos, generales famosos y sabios.
Hace unos 300 años atrás se introdujo en Taiwán una forma concreta de religión taoísta; como característica actual se practica la veneración de los antepasados. No incluye la veneración de deidades taoístas, por ser consideradas prácticas de otras religiones.y cultos.





Historia representativa del Tao
El caballo de un campesino se escapó. Ante la conmiseración de su vecino, el campesino le dijo: «¿Quién sabe si es bueno o malo?». Y tuvo razón, porque al día siguiente el caballo regresó acompañado de caballos salvajes con los cuales había trabado amistad.
El vecino reapareció, esta vez para felicitarlo por el regalo caído del cielo, pero el campesino repitió: «¿Quién sabe si es bueno o malo?». Y otra vez tuvo razón, porque al día siguiente su hijo trató de montar uno de los caballos salvajes y se cayó, rompiéndose una pierna.
El vecino volvió a mostrar su pesar, y recibió nuevamente la anterior pregunta: «¿Quién sabe si es bueno o malo?». Y el campesino tuvo razón una cuarta vez, porque al día siguiente aparecieron unos soldados para reclutar al hijo, pero lo eximieron por encontrarse herido.







Las tres fuerzas 
– Yin – Yang - Tao

El Taoísmo establece la existencia de tres fuerzas: una pasiva, otra activa y una tercera, conciliadora. Las dos primeras se oponen y complementan simultáneamente entre sí, es decir que son inter-dependientes de manera absoluta y funcionan como una unidad.
Aparentemente opuestas, forman parte de una única naturaleza.
Yin: Significa: “la ladera oscura ó sombría de la montaña’; entiéndase la idea de montaña como símbolo de unidad Fuerza pasiva, sutil, femenina, húmeda
Yang: Significa: ‘la ladera luminosa ó soleada de la montaña’. Fuerza activa, concreta, masculina, seca.
Tao: Fuerza superior que las contiene.

El significado más antiguo que existe sobre el tao dice: “Yi yin, yi yang, zhè wei tao”, es decir, "un aspecto yin, un aspecto yang, eso es el tao".
A principios del siglo IV a. C. los filósofos chinos escribían sobre el yin y el yang en términos relacionados con la naturaleza.




Desde la observación el tao se ve cómo todas las cosas se elevan, se vuelven grandes y luego retornan a su raíz. "Vivir y morir es simplemente entrar y salir".

Las fuerzas de la mente no tienen poder sobre quien sigue el Tao.
El camino del no-ser lleva a la quietud y la observación, y conduce de lo múltiple al uno. Para poder recorrer ese camino hace falta preparación interna.


Mediante la práctica espiritual, la perseverancia, el recogimiento y el silencio se llega a un estado de relajación que debe ser tan sereno que posibilita la contemplación del ser interior, el alma, y así se logra ver lo invisible, escuchar lo inaudible, sentir lo inalcanzable.



El taoísmo, considera iguales las fuerzas (Yin, Yan); de este modo la Vida no es superior a la Muerte; no otorga supremacía a la construcción sobre la destrucción, ni al placer sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre la negación.
Las cosas cotidianas e insignificantes tienen un significado mucho más profundo del que nosotros le damos.

- El Camino de la Felicidad
“La gran mayoría de las personas
qué vacía y mal se siente, porque usa
las cosas para deleitar su corazón,
en lugar de usar su corazón para
disfrutar de las cosas”.- (Lin An)





Principios 

-Las cosas son de determinada manera debido a que su posición en un Universo en permanente movimiento les confiere una naturaleza que las obliga a ese comportamiento.

El taoísmo excluye el concepto de ley y lo sustituye por el de orden.
Así lo explica Dong Zhongshu, filósofo chino del siglo II a. C.:

Cuando se vierte agua en el suelo, esta evita las partes secas y va hacia las que están húmedas. Si dos troncos se colocan en el fuego, este evita el mojado y enciende el seco. Todas las cosas rechazan lo que es distinto y siguen lo que es igual.
Del mismo modo, las cosas hermosas llaman a otras cosas en la clase de las hermosas, las repulsivas llaman a otras en la clase de las repulsivas. Esto proviene del modo complementario en que se corresponden las cosas de la misma clase. Las cosas se llaman unas a otras, lo igual con lo igual; un dragón trayendo lluvia; un abanico apartando el calor; el sitio donde ha estado un ejército, llenándose de zarzas... Las cosas, hermosas o repulsivas, tienen todas un origen. Si se cree que construyen el destino es porque nadie conoce dónde está su origen.
No hay ningún suceso que no dependa para su inicio de algo anterior, a lo que responde porque pertenece a la misma categoría, y por eso se mueve.


- Todas las cosas bajo el Cielo gozan de lo que es, lo que es surge de lo que no es y retorna al no-ser, con el que nunca deja de estar ligado.
El tao del no-ser es la fuerza que mueve todo lo que hay en el mundo de los fenómenos, la función, el efecto de todo lo que es: se basa en el no-ser.

- El mundo de los seres puede ser nombrado con el nombre de no-ser y el mundo de los fenómenos con el nombre de ser. Las diferencias recaen en los nombres, pues el nombre de uno es ser y el del otro, no-ser, pero aunque los nombres son distintos, se trata de un solo hecho: el misterio desde cuyas profundidades surgen todos los prodigios.
- Al encontrar el camino que conduce de la confusión del mundo hacia lo eterno, estamos en el camino del tao.

- El objetivo del tao es enseñar al hombre a integrarse en la naturaleza, enseñarle a fluir, a integrarse en sí mismo en concordancia y armonía.
El tao no es un creador porque nada en el mundo se crea ni el mundo es creado.
Enseñar a compenetrarse con esta naturaleza y armonía de tal modo que llegue a experimentar en su propio cuerpo sus ritmos vitales. Sintonizándose el cuerpo humano mediante una serie de ejercicios con estos ritmos, ganando así serenidad mental y energía física.




- ¿Qué es más necesario la vida o la fama? ¿Qué es más valioso la vida o la riqueza? ¿Qué es más fácil de soportar una ganancia o una pérdida? 
Mucho acumulas, mucho perderás. Conoce la medida y evitarás los fracasos. Conoce los límites y no habrá riesgo. ¡Así pasarás la vida en tranquilidad, sin angustia!.- Lao Tse

Selec. Arnoldo Gualino


sábado, 17 de enero de 2015

HUGO PADELETTI. Artista Plástico y Poeta



HUGO PADELETTI
Artista Plástico y Poeta

Nació en 1928, en Alcorta, población rural de naturaleza y campos, en la Pcia de Santa Fe, Argentina.
Sus años vividos en el campo impactaron e influyeron fuertemente, tanto en sus poesías como de su producción plástica. Son elementos persistentes en su obra.
Razones económicas llevan a su familia a trasladarse en la década del ´40 a Rosario.







Recuerda de su infancia la atracción por libros de textos breves y líneas cortas; sus primeros escritos sorprendieron por su madurez.
Cuando tenía unos 15 años descubre la revista de poesía “Cosmorama”; redactó su primer poema y a través de Nélida Ester Oliva que tenía participación en dicha revista, lo publica, acompañado de una ilustración de Bruno Venier.  








Durante su trayecto literario Padeletti, no ha constituido una   relación propiamente dicha con ningún ambiente literario sino simplemente con la gente.

La aproximación a la religión y culturas orientales también tiene su origen en la época de su colegio secundario, en casa de un compañero que tenía entre los libros de su biblioteca uno de Krishnamurti.

Cursa sus estudios secundarios y universitarios en Rosario,
y en la Universidad de Córdoba, la carrera de Filosofía.









En esta época se interesa y ahonda en la obra del filósofo alemán Martin Heidegger.

Se relaciona con varios de los artistas integrantes del “Grupo Litoral”: Herrero Miranda, Leónidas Gambartes y Juan Grela.

La formación plástica la recibió en los talleres de Oscar Herrero Miranda; y con Juan Grela: Dibujo, Pintura y Grabado.



















Beca y viaje de estudio
A comienzo de 1960, obtiene una beca de la Provincia de Santa Fe y viaja a Berna Suiza para estudiar la obra del artista plástico Paul Klee.

En los museos europeos, indaga en la pintura taoísta y zen. 
Llega hasta la India, visitó museos y galerías; pasó unos meses en un ashram (monasterio) de los yoguis en los Himalayas.








Del budismo descubrió las ricas posibilidades para exponer estéticamente experiencias metafísicas; presentes en una gran parte de sus poemas.



















Tras haber practicado profundamente el budismo se identificará  más con la concepción hinduísta de los darshan; poseen puntos de vista que se complementan en vez de contradecirse; diferenciando a nuestros sistemas metafísicos occidentales que compiten entre sí.












Librería “Aries” Entre Ríos 687, casi Santa Fe: Rubén Sevlever, Rafael Ielpi , Reynaldo Papalardo, Aldo Oliva, Hugo Gola, Luís Castellanos y Hugo Padeletti

Retorno a Rosario
A su retorno a Rosario comienza a exponer su obra con frecuencia; del mismo modo que la producción poética.

En 1961 es nombrado Director del Museo de Bellas Artes ‘Rosa Galisteo de Rodríguez’, de Santa Fe, cargo que ejerció hasta 1965.
Por entonces entabla amistad con el pintor Fernando Espino, de quien recibe aportes para su obra.

En simultaneidad desarrollaba en Rosario la docencia en la  “Escuela Provincial de Artes Visuales” y después, en la “Facultad de Bellas Artes”.










En 1966 lleva a cabo en la galería “La Reja”, su primera muestra tiempo después en la “Galería Carrillo”.

Durante 1983 comienza a viajar y desarrollar sus actividades poéticas y plásticas en Buenos Aires; terminando finalmente radicado en la metrópoli.

Su vivienda en el pintoresco y antiguo barrio de San Telmo. 
Falleció en Buenos Aires, el 12de Enero de 2018.

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Obra plástica
Sus trabajos evocan el dibujo sensible de los niños; trasuntan ingenuidad, libertad, espontaneidad, gestualismo, juego, simpleza con cierto grado de abstracción.

Más allá de los significados de la obra en sí; lo valioso está en las cualidades estéticas y espirituales de la existencia: la Infinidad del Tiempo y el Espacio.
Los dibujos son expresados con una la línea pura y sensible, de extremo minimalismo. 







En las pinturas domina el planismo y austeridad del color.
Una producción inquieta que surge de su realidad interior, portadora de signos, abarca diferentes procedimientos; dibujo, pintura, grabado; la escultura en alambre, el collage.
En un período claramente influido por el Surrealismo y Dadaísmo.








Al retornar de su viaje a Europa y oriente, comienza a desarrollar una estética plástica diferente, basada en collages, dibujos y pinturas, a los denomina: “poemas plásticos”. Un rico lenguaje poético, construido con imágenes, basado en el azar,
afloran reminiscencias de su infancia y los conocimientos filosóficos y místicos del orientalismo.
De profunda sensibilidad espiritual, pasó por sucesivas etapas: catolicismo, teosofía, lecturas de René Guénon y diversas religiones orientales.










Se reconoce muy crítico y autocrítico. En sus obras se pone de manifiesto su interés por la pintura china y japonesa ligada al taoísmo y al budismo zen.

A partir de 1968, abandona esta línea y aparecen acentos geométricos de clara influencia de su maestro Juan Grela.
A finales de 1979 retoma lo gestual y el azar una identificación con la estética zen.

Comienza a manifestarse un acentuado tratamiento del espacio; clara derivación de las significaciones del budismo zen. El espacio es el vacío, la realidad última. 









La producción es la conjugación de los elementos de sus etapas anteriores: leyes del azar, la geometría; acentuando un lenguaje sobre el concepto de “Vacío”.
Son construcciones con predominancia de un espacio vacío sobre las figuras de formas simples, aluden a las pinturas japonesas y chinas de paisaje; de filiación taoísta y budista zen.

Padeletti orienta su búsqueda hacia lo estético y lo metafísico, pero adaptado a un lenguaje contemporáneo; sustituye los íconos tradicionales del paisaje oriental (cascadas, pinos, montañas y cielos), por una composición de figuras muy simples hacia la abstracción y en estática calma.
Las obras más recientes responden a formato pequeño.








 OBRA LITERARIA
Su obra forma parte de numerosas antologías y ha sido traducida al inglés y al portugués. Ha recibido el Premio Boris Vian (1989), el Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes (2003), el Premio Konex de Platino (2004) y en 2005 obtuvo la Beca Guggenheim.
Ha publicado las siguientes obras poéticas: Poemas (1959), Poemas 1960-1980 (1989), Parlamentos del viento (1990), Apuntamientos en el Ashram (1991), Textos ocasionales (1994), La atención (1999), Canción de viejo (2003), Dibujos y poemas 1950-1965 (2004) y Antología poética (1944-1980) (2006).
Fondo de Cultura Económica ha publicado El Andariego. Poemas 1944-1980 (2007).













UN PÁJARO SE PUEDE DETENER

en la punta de un árbol y abarcar
la inmensidad del cielo. Yo también,
sentado frente al muro,
me detengo en la punta
del álamo y contemplo
la inmensidad. La surcan pensamientos
involuntarios. ¿Cuántas nubes
fugaces, cuántas aves
sucesivas!
Y las dejo pasar… y son tragadas
por este espacio inmenso
que soy yo:
sereno, transparente, luminoso
¿quién soy
yo?           Hugo Padeletti

- “Permanencia en el cambio”
YA NO QUIERO SINO
ser
polvo en un rayo de sol
que ilumine la espera.
 
No me asiste
lo ido
sino lo vivido.
 
 (El oro
del avaro
es hojalata.)
 
Yo venero
esta pura conciencia que rescata
mi luz
mientras me mata.






- “Un Poema”
para vivir
como viven sin tierra las semillas
en el viento.
 
Si vivir
es ser yo entre las cosas,
una fuga de vagas mariposas
 
me abandona en el yo.
Y paso por los cuerpos, por las losas
inscriptas, por los usos
 
ambiguos de la mente,
por la luz, por el pulso incontinente
del corazón
 
--la gente,
resbaladiza.
Sube, salediza
 
la enterada simiente,
y aflora, floreciente
la plena planta.


- “Un poema en estado”
naciente
es un tono pensante.
Precipita
por imprevistos.
No discierne
entre el ángulo oscuro y el conjuro
 
de la luz,
entre citas
de Platón y varitas
de milenrama.
Brota
de la nada (que es todo)
 
y... lo siento:
pensaba en elementos
para un poema
 
junto al canario.
No me esperó, lo está
cantando.
 
La poesía se hace
queriendo
y sin querer.
 
Golpeas
en esta costa
y se juntan arenas
en la otra.



- “Me he sentado a la puerta y he mirado pasar”
los años como ramas hacia el humo.
Los pesados membrillos fueron humo
también. Y las granadas,
 
alveolada codicia de incendiados
veranos,
se abrieron sin salvarse:
 
amarilla, astringente, con amargo
sabor medicinal,
la cáscara en el clavo.
       
- “El tiempo, esta excentricidad”
de la mente, es difícil
de centrar.
Cuando quiero,
no quiere.
Sólo accede
cuando no pienso.
 
Cuando todos los viajes
acaban en su punta,
cede el tiempo.
 
 (...muchas golondrinas
no hacen verano...
una golondrina
a veces sí... ninguna
           
El tiempo
(opté por observar toda venida,
toda ida),
 
ni pasa
ni no pasa.

Resultante:
Padeletti fue un artista místico y lírico de alta sensibilidad vital.
Ha pasado períodos inactivos; considera tiempos necesarios para la reflexión, madurar acumular y gestar nuevos caminos.

La suya no es una obra para producir impacto y destinada al gran público; sino para ser disfrutada a través de la lectura contemplativa.
Manifiesta una extrema sensibilidad a la belleza y enigma de las cosas del Mundo; que muchas veces despierta una intensa atención.

“El futuro nos es ajeno, sólo contamos con nuestro presente, que está enraizado en nuestro pasado. Pero el pasado ya no es y el futuro no es todavía. Lo que realmente cuenta es el aquí-y-ahora intemporal, en cualquier época que nos toque vivir.
La eternidad no es la duración infinita; es el no-tiempo del instante….”.-                                                                                                Hugo Padeletti

Artículo: Prof./Lic. Arnoldo Gualino

Fuentes consultadas: Entrevista de Jorge Boccanera: “Diario el Litoral” de S. Fe 02-08-2003; Padeletti, H. “Poesía y Plástica en mi experiencia” (1950-1965) PP 27 a 43; “Diálogo con Hugo Padeletti”, Revista Hablar de Poesía Nº 6, año II Bs. As  2001; Apuntes de Elsa Ballesteros Flores; Catálogos varios, Fue mi profesor en la carrera de Artes.