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jueves, 22 de mayo de 2014

CARLOS BISCIONE Escultor



CARLOS BISCIONE 
Escultor

Nacido en Rosario, Argentina el 31 de enero de 1913. Con 17 años, se inicia en los conocimientos escultóricos y modelado con el maestro italiano José Nardi; discípulo del escultor Pacci.
Paralelamente estudia dibujo con Fernando Gaspary.
Integró el grupo de alumnos de la "Mutualidad de Artistas  Plásticos" de Rosario; dirigida por Antonio Berni.
En 1949, integra el jurado del Salón Anual de Santa Fe, junto a Cesáreo Bernaldo de Quirós, Horacio Butler, Leónidas Gambartes y otros.
Generalmente no firmaba sus obras.  








Diseñó el escudo de la ciudad Venado Tuerto de la Provincia de Santa Fe.
Colaboró junto al escultor Mauro Glorioso, en la elaboración de murales escultóricos para la ciudad de Mendoza.
Asistió en las tareas de obras escultóricas destinadas para el “Monumento a la Bandera” de Rosario.

En 1941 contratado en Rosario por el Ministerio de Agricultura, trabajó varios años; se alojó en el hospedaje de la "Federación Agraria" para realizar esculturas y ornamentos de la institución.
Entre 1950 y 1951, realizó el alto relieve de la fachada para el Museo Agrícola del Ministerio de Agricultura.

La obra nunca llegó a pertenecer a la Federación Agraria debido a una deuda que la Entidad mantenía con el Banco Hipotecario, el cual la cedió al Ministerio de Agricultura de la Nación.
"Seres" simboliza a la madre tierra que nutre los productos que ésta proporciona a los hombres y enseña el arte de cultivar el suelo, sembrar y cosechar el trigo y hacer con él, el pan.
El poeta José Pedroni durante su gestión como Director General de Cultura de la Provincia de Santa Fe  en el año 1964 recuperó la obra.

En 1942, participa de la primera muestra colectiva de la Agrupación de “Artistas Plásticos Independientes” de Rosario, con más de 60 obras, en las salas de Exposición de la Galería Renom, de Córdoba 916 en la ciudad de Rosario.
Entre los expositores figuraron: Juan Berlengieri, Carlos Biscione, Humberto Catelli, Leónidas Gambartes, Domingo F. Garrone, Pedro Gianzone, Juan Grela, Amadeo López Armesto, Santiago Minturn Zerva, O. Herrero Miranda, Eduardo Orioli, Godofredo Paino, Guillermo Paino, Anselmo Píccoli, Nicolás de San Luis, Juan Tarrés, Carlos Uriarte y Julio Vanzo.





"El Agricultor", escultura modelada por el escultor Carlos Biscione y fundida en Buenos Aires, fue inaugurada el 8 de Septiembre de 1948, emplazada en la "Plaza del Agricultor"; ubicada al final de Av. Perón y la calle Amado Aufranc en la Ciudad de Esperanza Pcia de Santa Fe. 
La obra es un homenaje a los pioneros de la Colonización Argentina, Esperanza 1856-1966. 

Para el acto inaugural concurrió el entonces presidente de la república general Juan Domingo Perón y su esposa Maria Eva Duarte.

Entre 1951 y marzo de 1952 se concretó "una experiencia plástica de carácter colectivo" muy interesante; las decoraciones murales del Teatro Popular Judío IFT, de Boulougne- sur-Mer 547, en Buenos Aires.
Se llevaron a cabo tres trabajos diferentes, uno fue el mural al temple, emulsión a base de caseína, titulado "Historia del teatro argentino y del teatro judío", panel de 10,80 x 2,08 metros, ubicado en el bar de la institución, realizado por el equipo integrado por los pintores Julio Barragán, Marina Bengoechea, Andrés Calabrese, Jorge Gnecco, Luis Pellegrini, Anselmo Píccoli, Eolo Pons, Susana Ratto y Hércules Solari, actuando como director de organización Carlos Giambiaggi.

El segundo mural, un relieve escultórico en piedra reconstituida, de 3,30 metros de alto por 7,50 m de ancho, titulado "Alegoría de la Poesía: la Tragedia, la Danza, la Comedia y la Música", ubicado en el patio junto al bar, fue realizado por los escultores Carlos Biscione, Mauro Glorioso y Wilfredo Viladrich.

Por último las tres "Viñetas alegóricas populares e históricas del teatro judío": una con diseño de Juan Carlos Castagnino ("El teatro es escuela para adultos"), otra de Manuel Kantor ("Músicos populares"), y la de Bartolomé Mirabelli ("Cantantes populares"), grabadas todas por Manuel Herrera, sobre mármol, en el hall de entrada.






Entre 1953 -1955, realiza una escultura, réplica de la obra europea sobre los combatientes del Guetto de Varsovia en Polonia. 

La obra ubicada en la zona del “Parque Centenario” en Buenos Aires, próximo a la reja, donde se encuentra el mástil. 







Carlos Biscione 1948.
Cincuentenario del Ministerio de Agricultura de la Nación. 230x120.



































Realizó un mural para el patio del El Hogar Obrero, Rivadavia 5126 Caballito, Buenos Aires, la Institución se inauguró el  21 de diciembre de 1955. 
Reformas sobre el área modificaron la estructura del edificio; se desconoce el destino de dicho mural.
Falleció en 1991 en Verónica, Provincia de Buenos Aires.

*Artículo: Arnoldo Gualino

martes, 19 de marzo de 2013

INMIGRANTES. En Rosario





Inmigrantes recién arribados de un barco
LA INMIGRACIÓN
en Argentina

El engrandecimiento del país se hará posible después de la ruptura del poder político centralizado y los grandes feudos, la nueva mentalidad otorgó importancia a lo económico y social a través de la colonización y emigración que marcharán paralelamente.

Gran parte del extenso territorio argentino después de la caída de Juan Manuel de Rosas, estaba gobernada por una elite de terratenientes y habitado por nativos.






Aarón Castellanos (1799-1880)

Alberdi, Sarmiento y otros preconizaron la necesidad de poblar el país traer masas de inmigrantes europeos.
En tiempos de la “Confederación”, (denominación de derecho que recibió Argentina desde 1853 hasta 1862, en la época del gobernador general Juan Manuel de Rosas), la entrega de tierras era el arma propagandística.
En el año 1853 se firma un contrato entre el gobierno de Urquiza y le empresa colonizadora de Aarón Castellanos

Al llegar a nuestro país, los inmigrantes tuvieron varias alternativas: convertirse en colonos (que les abriría el paso para llegar a ser propietarios de las tierras) o ubicarse como arrendatarios, sin la posibilidad de transformarse en propietario, llevando circunstancias adversas como los resultados de la cosecha y las obligaciones que les imponían los propietarios: trillar con la máquina que éstos le indicaran, venderle a él la cosecha y adquirir los artículos de primera necesidad en un comercio determinado.






Para incrementar la inmigración en marzo de 1854, arriban al puerto de Rosario los primeros extranjeros.
Durante el tendido de las líneas ferroviarias, que comenzaron en 1863, fue promocionada en Europa la posibilidad de trabajo y radicación en la Argentina.
Los gobiernos de Italia y España a través diferentes medios; ordenes religiosas, agentes de las empresas de colonización promocionaban con folletos lo favorable y exitoso para ocupaciones laborales e información para facilitarle el viaje.




Arando con caballos
En 1866 puede considerarse el arribo del primer contingente de inmigrantes (en su mayor parte de origen suizo, aunque había franceses y alemanes), para la colonización de “Esperanza”, la primera colonia estable fundada por Aarón Castellanos, en la Provincia de Santa Fe.
Entre 1863 y hasta 1874 arriban al país 94.000 inmigrantes, cifra que en 1874 subió a 313.000
Según datos del Censo Nacional de septiembre de 1869, de 1.737.000 habitantes, 211.000 son extranjeros: 72.000 italianos; 35.000 españoles; 32.000 franceses; 11.000 ingleses; 6.000 suizos; 5.000 alemanes; el resto pertenecía a países limítrofes. La actividad laboral se dividía en 40% agrícola, 30% industrial, y 30% domiciliaria.
Con el objeto de colonizar las distintas zonas del país, se otorgó a cada colono un campo de hasta 100 hectáreas.





Hospedajes para inmigrantes en Buenos Aires
En 1857 el gobierno en Buenos Aires, alquiló un edificio  en la calle Corrientes con la numeración 8; Las instalaciones eran deficientes y precarias, recibiendo ese mismo año un grupo de treinta y seis personas  de origen suizo.
En 1874, La municipalidad cedió un terreno de 8 manzanas en Palermo; construyendo casillas de madera y carpas. Al que denominó: "Asilo de Inmigrantes Provisorio de Palermo"; con una capacidad de 300 personas. Clausurado tiempo después por la peste de Cólera.

En 1882, un grupo fueron llevados hasta un local que ocupaba parte del terreno de la actual Plaza San Martín.
El gobierno decide instalar  el “Asilo de Inmigrantes”;  en el local que había servido para la “Exposición Industrial y Artística Italiana”, en Cerrito entre Arenales y Juncal. En 1884 se realizan tareas para ampliar sus instalaciones.


Depósitos de bultos de inmigrantes
De manera temporaria e intermite hasta comienzos de 1890 se utilizó “El Asilo de San Fernando”.
Con iguales objetivos, en 1886 se arrienda y reacondiciona, en Caballito, la quinta del Dr. José Ocantos; las quejas de los vecinos obliga a su cierre en 1888.
Hotel de la rotonda; conocido como el "Hotel de Inmigrantes Redondo", próximo a la estación ferroviaria. Funcionó desde 1888 hasta 1911.

En 1906, la empresa Udina y Mosca inicia la construcción del “Hotel de Inmigrantes”,  en Avenida Antártida Argentina 1355, Puerto Madero.
La edificación finalizó en 1911; de cuatro pisos con una capacidad de 250 personas,



Tranvía de los Inmigrantes, el servicio trasladaba desde el Hotel de los Inmigrantes; Buenos Aires, 1912.

Su objetivo alojar de modo gratuito a los  inmigrantes desembarcados procedentes de todo el mundo.

El complejo otorgaba: asesoramiento, atención médica, alojamiento y traslado de los inmigrantes a un destino según sus conocimientos y preferencias.
El hotel dejó de funcionar en 1953; en 1995 convertido en monumento histórico como Museo de la Inmigración.
Los inmigrantes en Rosario: El primer espacio para este fin, se estableció en 1870 en la zona portuaria; trasladado al año siguiente a Urquiza Nº 20 y Puerto, hoy es la arteria San Martín. Un local con capacidad para 300 personas.


  MANUAL DEL INMIGRANTE - Año 1902
(Difundido por las compañías de inmigración en Italia, que viajaban a la Argentina. año 1902).
- Cuando una banda toca el Himno Nacional, todos los presentes se
descubren la cabeza en señal de reverencia.
- A cualquier mujer, sea una dama o una lavandera, se le dice
habitualmente "señora". Llamar a una "donna" del pueblo "mujer", suena bien, ya que equivale a decir "hembra".
- Para llamar a la gente en la entrada de la casa, no se golpea ni se grita; se baten las palmas de las manos.
- Para llamar a un carruaje o para avisar desde lejos al conductor de un tranvía para que pare, no se dice "pss, pss, pss, sino "psiiió, psiiió".
- En los cafés hay siempre un lugar especial para las señoras. Son
admitidos sólo los hombres que las acompañan.
- En un café o en un restaurant se llama al camarero batiendo las palmas dos veces y agregando inmediatamente la llamada de "mozo". No se golpea sobre la mesa el vaso.
- En la platea de los teatros y cines, no está permitido, ni siquiera a las mujeres, llevar el sombrero puesto, ya que se impediría a los otros ver la escena.
- No se fuma ni en los tranvías. El aviso "Está prohibido salivar", significa "vetato sputare"...
- Por la calle no se camina fuera de la vereda; de hacerlo, recibiría el

calificativo de "atorrante", que equivale a "mendigo".

 Artículo: Prof.\Lic. Arnoldo Gualino
 Bibliografía: (Historia del Arte en Rosario) – www.arnoldogualino.com.ar