domingo, 16 de julio de 2017

ENRIQUE GALLEGO


ENRIQUE DIEGO GALLEGO 
   
Escritor y Poeta de Rosario

Nació en Rosario el 6 de Abril de 1951.


Con la obra “Sacudiendo el árbol del patio trasero” ganó el Premio Municipal de Poesía Felipe Aldana 1996. Jurado: Nicolás Rosa, Jorge Isaías y Daniel García Helder

También publicó “Poemas escritos en cualquier desierto a la sombra de una roca y en espera de las lluvias”. El  7 de Diciembre de 2001. lo presentó oficialmente  en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia; (Hoy Centro Cultural Roberto Fontanarrosa), calle San Martín y San Juan. 
La presentación estuvo a cargo del escritor y periodista Reynaldo Sietecase, y acompañó musicalmente Facundo Zalazar. 
Coordinó varios ciclos de lectura, entre ellos: “Miércoles de poesías”, y “Pensando en Rosario”. 
Colaboró en diversas publicaciones de nuestra ciudad a partir de finales de los años 70. Revistas como “Runa”, “La Cachimba” y “Poesía de Rosario” contaron con su aporte. 
Colaborador del “Festival Latinoamericano de Poesía”, 1998.
Participó como invitado en dos ediciones del “Festival Internacional de Poesía de Rosario”, en 1997 y 2002.
Fundó y dirigió  la revista "La Buhardilla de Papel"; publicación Cultural que alcanzó los 24 números.
En el año 2005, inició un ciclo "La Buhardilla de Radio"; en LT8, Radio Rosario, junto al escritor Gary Vila Ortíz, posteriormente se integraron, Gustavo Devimeaux y Arnoldo Gualino, aún contínúa en Radio AZ92.7.
En 2007 apareció el tercer poemario titulado "Hablando de muchas personas a la vez"
Libro de Poemas: “Santa Fe/ Ocho poetas Argentinos”. Libro-Cd. Edición bilingüe francés / español. Editorial Abre Pampa. Traducción y Música: Pablo Urquiza. Número de páginas: 145. Año 2015/2016.

Poetas de nuestro libro: Graciela Maturo, Héctor Berenguer, César Bisso, Florencia Lo Celso, Néstor Fenoglio, Enrique Diego Gallego, Beatriz Vignoli y Gary Vila Ortiz.
Falleció el Miércoles 24 de Agosto de 2016 en Rosario, sepultado en el cementerio de Granadero Baigorria.





                           -EXTENSIONES. Poema de Enrique Gallego
Cada grano de arena
es un corazón lastimado.
Con ellos
es con lo que están hechos

todos los desiertos.


*Enrique Diego Gallego, Isabel Rosales, Rogelio Ramos Signes, José Eduardo Ramos y Fabián González con un periodista del diario "La Gaceta", de Tucumán, en setiembre de 1971






*"Círculo de la Prensa", Tucumán, 10 de septiembre de 1971

Enrique Gallego lee, mientras Marta Makluf, Rogelio Ramos Signes y Alberto Rojas Paz esperan su turno 











*Alberto Mena, Rogelio Ramos Signes y Enrique Gallego, caminando por calle Muñecas, en Tucumán, cuando todavía no era peatonal, julio de 1973













*María De La Paz Gallego (Hija de Enrique), Enrique, Delia (Madre de Enrique).


















                              - UNA MUJER. ¨Poema de Enrique Gallego
Es por estar ahí cotidianamente
que no sabe lucir.
Es por no estar ahí
que solemos derrumbarnos.
Hay sabiduría,
hay mucho sudor,
hay mucha lágrima,
y nada es milagro en esta mujer.
Una mujer para siempre
apretando a sus hijos desde un retrato
o sosteniéndonos con un abrazo vivo.
Mi vieja
incansable caminadora,

mi mejor compañía en estos ríspidos caminos.






*"Sacudiendo el árbol del patio trasero"
Libro de Enrique Gallego.

Ilustración obra del artista:Oscar Herrero Miranda.




















*Graciela De Gaetano compañera de Enrique Gallego; compartieron más de 26 años juntos.






















 Delia, madre y Enrique Gallego
Enrique Gallego le escribió este poema a su madre, al cumplir 90 años.

                               EMIGRANTE 1926   (a Delia, mi madre)
Pequeña en el puerto de Génova
en aquella década del 20´, de peligros y penurias
junto a centenares de valijas
de cartón y madera
esperaba inocente con madre y hermano
entrar por esa boca
a una nave con destino cierto.

El interminable océano
ese azul que desgarra tierras natales
la llevó hasta la huella digital
y al final del viaje
pisó esta tierra firme, desconocida y feroz,
tierra a la que solo después de largas batallas
logró arrebatarle casi todos los secretos.

Primero crecer en la alegría del pueblo chico
luego la ciudad, los libros, el teatro
y también la blanca soledad de un uniforme de hospital.
El hambre imponderable también dijo lo suyo
ese hambre que no se entiende,
el que manda.
Y poco más adelante el necesario amor
como tantas otras vidas paralelas.

Hoy aquella figura de niña en el puerto
se fundió en una sola mujer
augusta y mayor
viviendo sobre la trama de un siglo
que en parte le pertenece.

Después de tantos caminos
y tantas espinas que la muerte le clavó en su memoria
sigue caminando lenta y sabia

mientras nos reta y nos ama.







*Enrique Gallego coordinaba lecturas guionadas de Narrativa y poesía.
Aquí aparece junto a Silvio Ballán, Nicolás Uribe y Sergio Gioacchini. 
Año 2000, Bar “Berlín”, Pje. Zabala al 1200 Rosario.












*Antonio Moro, Enrique 

Gallego (de sombrero) y María Teresa Andruetto.
















*LT8. Radio Rosario, año 2005; Programa Radial "La Buhardilla de Radio" . días sábados de 24 a 4 Hs. Invitado Alexandre Fernandez Castro, conductores, Enrique Diego Gallego. Gary Vila Ortíz, Gustavo Devimeaux y Arnoldo Gualino












*El Poeta y Galerista Armando Raúl Santillán entrevistado en el programa "La Buhardilla" en la Radio LT8, marzo de 2010.

Enrique era un enamorado de la Poesía, el Cine, la Radio y su Revista; en estas dos últimas las desarrolló intensamente por muchos años, denominadas con el nombre de "La Buhardilla".
Tenía una voz potente, seca, grave y trasnochada era la verdadera cortina del programa radial...






*Muestra de Pinturas en "Amigos del Arte" Rosario, Octubre de 2009.

Cuando terminaba el programa a las 4 de la madrugada, media hora hablando en el Hall de la radio, hora y media más con café y medialunas en el bar de la gasolinería de España y Rioja. Gary pasaba del Jazz, a la Literatura o a temas de Cine; la magia de detener a los amigos y el amanecer con palabras.






*Eduardo Valverde, Alberto Mena, Eduardo D'Anna, Hugo Diz y Enrique Diego Gallego.

















*Enrique Diego Gallego, Ernesto Aguirre. (Fallecido el 12 de Abril de 2016), Rogelio Ramos Signes y Nélida Cañas.














*Héctor Berenguer y Enrique.
Gallego era un noctámbulo sabía practicar la amistad, gustaba organizar, cursos, encuentros programas, fiestas, y le dolían las despedidas.


















*Daniel Gurevich, Rogelio Ramos Signes, Alberto Mena, Liliana Antoniz y Enrique Diego Gallego.




















                            - ENRIQUE DIEGO SEGÚN GALLEGO - Poema

 Ojos adriáticos, manos de pianista
música que se quedó dormida entre el sostenido y los bemoles.
Poeta de rango coloquial en la porteña ciudad
con mucho arte en el exilio.
Flaco favor del empedrado
aquel que lo mandó lejos con el mandato de dar un hijo,
y fue niña en la ciudad de los azahares
y el perfume a limón, María la de la Paz,
esa paz que tantas veces nos negó el guiño cómplice.
Sangre tormentosa de tanos y vascos
cara larga de esperanza
donde los moros hicieron su trabajo.
Poco laburo , gambeteando patrones
anarquista tardío, escupiendo las veredas .
Bocón tímido, apuntando con el arma sin remedio,
muere por la mujer que aquel día volvió a encontrar,
esta leona de fuego única
que baraja el destino con naipes en las manos.
Siendo del río, se fundió en lo más mediterráneo
y una tarde dijo : “ Chau, si te he visto no me acuerdo”
pero quedó el Lito, puro poeta, buceador de muchachas
laburantes del papel, la piedra y el metal
y aquellos que se llevaron y aún perduran sentados a
nuestra mesa.
Medio linyera, escritor de cartas,
llorón a los 40,
la vieja lo reta como a un pibe
y discute todavía con el viejo mirando las estrellas.
Nostalgioso de su Nora, gritona insobornable
diez años sin un abrazo duele más de la cuenta.
¿Que más poner sobre el papel ,
-para no avivar giles -
de la flaca sombra solitaria?
Monógamo,
criticón hasta los huesos,
fastidioso chocolate amargo
príncipe de la cama
buscando siempre clavar el dardo donde dice 100.
Nunca escritor, siempre escribidor,
jamás en la jaula, siempre en la ruta,
y si es con lluvia, mejor.     Enrique D. Gallego







                    Enrique Gallego, Orfeo Pecci, Arnoldo Gualino


                 - CENANDO FRUTOS DE MI ÁRBOL GENEALÓGICO - Poema de                                                                                              Enrique Gallego
Soy padre de esta naturaleza
y madre de un puñado de años.
Soy hijo de la brutalidad ajena,
hermano de la cólera,
el pensamiento y la medianía.
Soy un puñado de belicosos parentescos.
La desmedida lógica,
la inocencia fingida,
una frustrada abundancia,
la terquedad insistente
y el pacifismo adulterado.
La brutalidad infantil,
la picardía reluciente,
una verdadera inocencia
y la humana debilidad.
Soy tío de la aventura,
sobrino de la decencia
y abuelo de mi infancia.
Soy exégeta de la maldad,
suegro de la moral,
vecino de mi cuerpo
y enemigo de cierto espíritu.
Persigo mis propios pasos
entorpeciendo esta negra sombra.
Soy mi propio terremoto
y también el féretro.
Soy este campo de cruces
y estas miles de lápidas.
Como y bebo de una interminable lista
que no deja de crecer.    Enrique D. Gallego 




     *Arriba Leonardo Gualino, Gustavo Devimeaux, Arnoldo Gualino,        
   Enrique Diego Gallego. 
   En casa de Nerina Thomas, quien creó y dirigió durante algo más de dos    años una Radio on Line: "El Mundo en Voz"
   El programa Radial "La Buhardilla", lo comenzamos a transmitir el         
   Martes 3 de Septiembre del 2013 de 21 a 23 Hs. 
   Finalizado el ciclo, continuamos nuestro programa en RADIO AZ 92.7   
   de Rosario, hasta la fecha continuamos.


                                         - “DESTINOS”. Poema de E. Gallego
Hay tierras desgraciadas
que sólo paren hombres sin razón.
El ser humano seco y espinoso
del que se termina escribiendo una novela
en alguna lejana y glamorosa ciudad.
Infértil la mujer que lo acompaña
desdicha de polvo y miedo
en ese rastro de cuatro pies
que se pierden en el crimen.




Alberto José Miyara, Enrique Diego Gallego, Hugo Luna, Eduardo D'Anna y Omar Aguiar.
                                      - INTERCAMBIO - de Enrique Diego Gallego
Le regalé unos libros de los que quería desprenderme.
Se los llevé a su casa
y ella me obsequió unas piedras muy bellas
muy blancas y pulidas
que dijo haber recogido de entre la arena del océano.
Me fui a casa
y mirando las piedras dejé caer unas lágrimas
porque en realidad el melodrama me supera
al igual que el cine de Almodóvar.
Pasó mucho tiempo
antes de que tuviera noticias de ella.
En algún diario sensacionalista
recargado de horribles noticias
vi su fotografía.
Se detallaba un choque brutal entre dos grupos
los estructuralistas de Levi-Strauss
versus los existencialistas de Sartre.
De resultas de la refriega
ella había sido la única víctima fatal
derribada para siempre por una pedrada en el cráneo.
Me sentí triste
y airado a la manera de Kirk Douglas
en La Antesala del Infierno.
Pensé si habría disfrutado de los libros,
y reflexioné sobre el mar océano
tan pulcro para crear belleza,
pétreas obras de arte
que terminan matando gente
en diversas zonas del mundo.






 ¨*Enrique tuvo en silencio una musa: Marilyn, y le inspiró unas frases...

- MARILYN. Poema de Enrique ]Gallego
Escribo acerca de una mariposa
que supo ser una mujer.
Pienso en una hermosa nube
que acompaña un azul cielo de otoño.
Escribo sobre una mujer
que tuvo deseos y los perdió.
Ahora Norma Jeane mira cómo escribo

Mira sentada sobre una nube blanca
mientras también escribe poemas
tal como lo haría
una preciosa mariposa  de grandes alas.












 *Arnoldo Gualino, Carlos Solero, Enrique Gallego, Gustavo Devimeaux y Orfeo Pecci,Antonio Di Gregorio.
La barra se reunía los sábados próximo al mediodía, en el bar frente al Teatro El Círculo. Invierno y Verano la mesa en la vereda, pues Enrique fumaba.

Una de las mañanas de los sábados, nos regaló a cada uno este poema firmado.

                                 - AMIGOS   30-de Enero de 2015
7 Tipos magníficos
Con 7 copas de vino
Jurando por la verdad y la noche.
Rasos o imperiales
Lenguaraces o murmurantes
Epicúreos o estoicos
La mesa es de todos a cualquier hora.

7 hombres de cuño
Heridos en su momento
Por las danzas del amor.
Sus historias se rozan
Y ese es el mejor consuelo
A la hora de la malahora.

7 casi muchachos en el decir
Bajo cielos limpios o en plena llovizna,
Amigos encontrados de esta ciudad
Que se cuidan en un abrazo
Los 7 días de la semana.



*Ënrique Gallego, Gustavo Devimeaux, Antonio Di Gregorio, Arnoldo Gualino, en la tradicional esquina del encuentro; alguien una vez dijo: Aquí dentro de muchos años, deberían colocar una placa...






























Poema de Enrique Diego Gallego a Rogelio Ramos Signes; (Del libro “Poemas escritos en cualquier desierto, a la sombra de una roca y en espera de las lluvias” - Ed. Los Lanzallamas, Rosario, 2001)


Bébete un buen trago por nosotros y por ti, muchacho triste.
Dispara tus pistolas de Llanero Solitario
a las altas estrellas de plata
y que caigan sobre esa mesa de hombre con historia.
No permitas que interrumpan tu bebida,
la madrugada del domingo
es la buena muchacha que sabe escuchar.
Nada de implorar, nada de disculpas ajenas
sólo recuerda y cabalga montado en el viejo rocín.
Tienes el whiskey, las estrellas de plata y un camino de ripio
que muere en el pueblo donde el alguacil hace justicia.
Bébete un buen vaso, a sorbos, Llanero Melancólico.
Deja que los recuerdos sean buenos
para que la noche no se desbarranque.
Embriágate en el episodio que prefieras,
pero no dejes fuera a tu fiel amigo
el nativo silencioso que cuida tus espaldas.
                                     
                   










   
Enrique siempre le atrajo el cine, había comprado una excelente cámara de video y tiempo después se inscribió en un curso de cine que dictaba la Universidad de Rosario, taller a cargo de Nicolás Valentini.

Al finalizar el curso debían conformar grupos y presentar un cortometraje; el grupo que constituía Enrique llevó a cabo un trabajo que denominó “Vivencias”
El estreno de la “2da. MUESTRA DE CORTOMETRAJES”, se llevó a cabo el Viernes 28 de Octubre de 2016 a las 19 Hs.; cuando ya Enrique había partido. 
Se la presentó como "Homenaje a Enrique Gallego, poeta y escritor”-





*Festejo de un Cumpleaños en la Radio de Internet de Nerina Thomas
Arriba Leonardo Gualino, Gustavo Devimeaux, Arnoldo Gualino, Enrique Diego Gallego,Osvaldo Cambria y Nelli Garay.
Abajo Nerina Thomas, Analía Arévalo, Silvia Martincich, Antonio Di Gregorio,

                                   - ELLA Y  SERENO. Poema de Enrique Gallego
Sabés, sin que abra yo la boca, que te amo.
Soy el Sereno amor que te rodea
como la niebla al mar infinito.
No soy el Inmutable, ni el Emperador de las Colinas
no soy el Restaurador, ni siquiera soy tus zapatos,
solo el Serenito, un cuidador de sueños,
dramaturgo de obras sencillas
apuntador de la memoria ajena.
Hayas venido de donde hayas venido
con tu paso tranquilo
me encontraste recostado sobre el pasto
al sereno de la noche
bajo la luna blanquísima y mirona.
Sabés que te amo como a nuestra banda de sonido,
aquella música de gatos multicolores
en la quietud de cada noche.
El Sereno perturbador de tus cartas soy
la monótona silla,
el mesurado menú que suelo elegir
un calmoso vino de Burgundia
que desata tu furia de picaportes.
El consolado hombre
que bebe de tu miel
hasta el mismo cansancio.












Una de sus pasiones: La revista: "La Buhardilla de Papel", constituida de valiosos artículos.








CENTRO CULTURAL ROBERTO FONTANARROSA. Rosario.

Presentación del N° 24 de la Revista “La Buhardilla de Papel”, Gustavo Devimeaux, Enrique Gallego y Arnoldo Gualino. Jueves 24 de Mayo de 2012.

                                            - Poemas -
                                          
                                            SIMIENTES 
Este es un cuerpo,
una herramienta,
muestrario de lenguajes.
Ensayo de sangre.
Este es el cuerpo
como tantos
sembrando y recogiendo cosechas.
Quedándose desnudo y sin frutos.
El nervio en los márgenes de cualquier ciudad,
fino trenzado con destellos de luz.
Umbrío tal vez
en la noche de otros ojos.
Malvestido,
bien o malparido,
ignoto cuerpo con sueños de antepasados.
Elegante misterio

que cada día se pregunta por Dios.



                       - DECÁLOGOPoema de Enrique Gallego

Soy de noche.
Vivo en un invierno.
Abro los ojos en la mujer.
Lamento la tristeza.
El viento me azota y carcome.
Soy música de pies a cabeza.
Un fragmento de carne y tiempo.
Creyente escribidor describiendo la hoguera.
Tengo cierto abuso del intelecto.
Un digno náufrago criollo.






                                                          COTIDIANO
Murió un hombre que sólo deseaba volver a casa.
Podría seguir
describiendo una espiral infinita
con anónimos hombres y mujeres
que no intuyeron su imposible regreso.

Innecesario poner nombres
haría inconmensurable a la tristeza.
Lo que este poema sabe
es que en medio del horror
o con un retazo de felicidad a cuestas
siempre,
siempre se quiere volver a casa.




                                                        DEFINITIVO
A pesar de tantas lenguas,
seguirá siendo la poesía
el mayor acertijo
que nos cayó del cielo.

  

                                                         LLUVIAS
Las gotas de esta lluvia
son la memoria de otros cielos cayendo sin pausa.
Y uno aquí con la historia de un solo cielo
el de siempre
este, que a veces nos desespera
al que increpamos aún con estrellas
en plena madrugada.

No es definitivamente de uno esa memoria de cielos lejanos
rosados de viento
azules de frío
eso es el otro mundo.
Pero allí están esas gotas cayendo inmutables
hablando sin proponérselo de otro mundo vasto
el que ignoramos cada día frente a un pocillo de café.




                                                EL AMOR DESPUÉS
Después de todas las aguas
y todas las tierras,
después de los libros y las ideas
de las luchas y el tiempo
se van dibujando los sabios amores encanecidos
balanceándose sobre las veredas del mundo.

El beso de los ancianos dice otra cosa
los abrazos tienen dignidad.
Algunas veces he visto el cuadro
no rebosa colores
pero tiene una luz sin límites
casi como el amor de un niño.



                                      LA ESTRATEGIA DE LA ARENA
Naciones sangrantes
¿Sabés hasta cuándo?
El adulto y el niño
la mujer y el anciano mortificados hasta el silencio.

¿Imaginás lo que pesa un alma humillada?
Es en pocas preguntas y menos respuestas
es donde la vida pierde su gracia
y se retuerce hasta quebrarse.

¿Habrá piedad mañana?
¿O será otro aciago sol bajo el que morirán sin adioses?

Los ríos de leyenda siguen fluyendo
y aún son luminosos los poemas macerados en vino de mil años.
Tanta historia no muere porque sí.

¿Sabés como es el vestuario de la ambición?
Puertas clausuradas
Fotos triunfales.
El desnudo público.

¿Habrá un retrato del fin?
Dondequiera que mires verás un peón de arena
tallando su nombre en la calavera del heresiarca.



                                  TRÍPTICO CON NIÑOS ADENTRO
A los niños.
a los que aún pueden.
Entran los pequeños a la Casa Correcta
y los estragos mueren con cautela.

Entran pequeños y de boca desnuda ´
De vidas por decir.
Asoman los dientes mordiendo a destajo
Sonrisas sin monedas
Roja carne sin máculas
Cruzando puentes donde la ira aplaca.

Libertos y de cielo propio
Pequeños con rumbo de aire
Buscarán más allá de la inocencia
Los bellos pájaros ocultos
Para beberles el canto
Y olvidar en ese trago
La vieja resaca de los trapos.

ll
Son hijos nuestros aunque no lo quieras,
No niegues el filo del dolor
Los pequeños reinos fueron desarmados
Nos guía la intemperie.
Niños nuestros son, aunque yo parezca un tonto

Son ellos
A pesar del cabello
Los ojos y la lengua.

Ve como cae la llovizna
Y se cierra el día sobre tanta ciudad
No te ciegues a la devastación
Mira arder al caballo de madera
Y fundirse a los soldaditos de plomo.

Aprende a creerme
En este camino de improperios
La esterilidad nos ha llenado de hijos



                                               VOLVER
Sal y sal
Agua de esfuerzo y brazos.
Todo fue
Ya nada lo es.

Tal vez mañana
Otra vez mujer y hombre
Vuelvan retoños de mar
Sal sin ocasos.

Sal y sal
Mercancía noble
De una vez y para siempre
Y en la desmemoria nunca.



                                      EL PESO DE LA DESPEDIDA
Parece mentira las cosas que veo por las calles de Montevideo”. Jaime Roos


Hermano mío, siguen siendo nuestras calles
las de tu barrio en Montevideo
éstas que hago mías en Rosario
y más allá
las ardientes de Río, Quito o Bogotá.
Nuestro luminoso empedrado
aquella escuela de un posible futuro
adoleciente cuna de amor y vicio chico
desmaya y sangra.

Mi querido hermano
no fuimos nosotros (los de la número 5)
los que rompimos los faroles,
el daño mayúsculo y sin tapujos
lo hizo con la moneda dura y vil
para echarnos de la calle
y dejarnos a oscuras.

Trabajaron parejo
tierra y adoquín por herrumbrada chirola
belleza maquillada de ventanas
y esta carne incrustada de letras
en subasta al peso
en los mejores supermercados de la zona.

Parece mentira mi viejo amigo
la diaria verdad de este golpe  sin fronteras.



                                     REGLAS PARA CIERTO BIENESTAR
No desfallecer ante la celebridad
con o sin lujosa morada
con o sin caballo de bronce.
Mandar a la quiebra
al emporio del ansiolítico.
Sugerirle al palabrerío
una dosis de respeto
y otra de moderación.
Exigirle al filósofo y al psicólogo
un razonable porqué
de cierto gusto por los zapatos azules
(ellos son aplicados
y encuentran explicación a casi todo)
Observar el absurdo diario
y morir de risa mientras se piensa en la República.
Pensar en acciones divinas
cuando se necesita una palabra
y sólo hay silencio
Servirse de la culpa de dos milenios
y solventar con ella
una creíble inocencia
para todos los horribles crímenes.



                       MEMENTO  (Para M.G, que siempre es ella)
¿Cómo hacer para que sepas,
que el mejor abrigo que vas a conseguir
yace a tu lado, en tu propia cama, todas las noches?
Ángeles y demonios, indistintamente
desharán tus sueños, tus sábanas, y hasta tus tranquilos días
buscando seducirte.
Pero no volverás a los negros años de la palabra callada
ni a los sucios platos en antiguas y sucias cocinas.
Te tomó tiempo huir de las escaleras,
no hay razón para volver a ellas
y tocar nuevamente a la puerta de las derrotas.
Tus pasos irán adonde se presiente el sol
o donde mora la luna.
¿Cómo hacer para que sepas que tengo un puñado de lluvias
para que las bebas, cuando te amarre la sed?



                              UN PERRO APLICADO
Tal parece que perdí el rastro de quienes me abandonaron
y entonces mi ladrido dice:
"no voy a quedarme echado para tornarme triste",
la sensación animal con que nací
me dice lo bien que conozco
a quienes alardean de haber arrojado la primera piedra.
Entonces, por estos días
soy el pichicho ansioso trotando cabizbajo
pensando en la lluvia que se robó mis aromas
en el desaliento, el desencanto
y hasta en las cadenas que tanto daño me hicieron,
pero que no pudieron con mi olfato.
Mañana, animado y con buen tiempo,
buscaré sobre este intrincado damero de piedra
-como buen perro aplicado-
el dulce y pecaminoso perfume de la gente fiel
esa persona que un perro se merece
en su corta y perra vida.
Circo romano



                                            LLEGO AL RUEDO,
y el animal está ahí sobre la seca arena.
No hay capote en mis manos
soy el trapo que azuza en rojo.
Las graderías están completas,
los cuervos han agotado las localidades.
La vida se mece a un ritmo perfecto
aún así hay desequilibrio y caída.
El dolor es intenso, y la platea hace palmas.
Al instante, el alma se pone de pie
y golpea una y otra vez con grandes recursos.
Una genialidad no se entiende,

se goza en silencio mirando a los tribunos.

   *Artículo y Selección: Arnoldo Gualino

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